Jánovas (Huesca)


En una fértil vega en la margen derecha del río Ara justo antes de introducirse en el sorprendente Congosto de Jánovas se asienta este pueblo, paradigma de la despoblación forzosa, de la sinrazón y de la huella más feroz que suponía una lucha desigual contra las administraciones.
Un pueblo que nunca se habría quedado vacío si no es porque así lo decidieron los que tenían el poder.
Alrededor de unas cuarenta viviendas estructuradas en torno a cinco calles y dos plazas daban forma a Jánovas.
Había molino junto al río Ara que a la vez que servía para moler el grano proporcionaba también electricidad a Jánovas y a todos los pueblos de la Ribera.
Había seis hornos en el pueblo y alguna casa tenía horno particular. En los últimos tiempos era el panadero de Lacort el que lo llevaba hasta el pueblo.
Leña de pino para los hornos y de carrasca para las casas era lo que utilizaban.
Trigo, cebada, judias, alfalfa y maíz entre otras producciones era lo que cultivaban en sus tierras.
Ovejas y cabras se repartían el volumen ganadero.
De Boltaña y Sabiñanigo venían tratantes a comprar los corderos.
De Fiscal venía un comerciante a comprar las pieles de los animales.
Codornices, perdices y conejos era lo que cazaban los aficionados a la caza por los montes de Jánovas.
Del río cogían truchas que servían para variar un poco la dieta alimenticia en las cocinas.

El cura venía desde Lacort. Don Antonio o don José María son algunos de los que realizaron tal cometido. Alguno se desplazaba en caballería mientras que los últimos ya utilizaban algún tipo de vehículo como era un seiscientos.
El médico venía desde Fiscal en la persona de don Antonio Brunell. Solía acudir los domingos a pasar consulta a Jánovas y hacía el desplazamiento en moto.
Había cartero en Jánovas en la persona de Antonio Buisán de casa El Correo. A las doce esperaba en el Mesón de Frechin junto a la carretera la correspondencia que venía desde Boltaña. A las tres y medía subía otra vez al mesón para recoger la correspondencia que venía desde Sabiñanigo en el coche de línea. Miguel Larrosa de casa Joaquina montado en un burro se encargaba de repartir la correspondencia a Albella, San Felices y Planillo.
José Picardo era el herrero, el cual venía desde Javierre.
Iban a comprar a los comercios de Lacort o a Boltaña.
Se desplazaban a pueblos del Somontano como era Buera o Colungo para abastecerse de vino.

El 29 de septiembre tenían la fiesta grande en honor a San Miguel.
Se hacía una ronda mañanera con dos joteros; Bareche y Campodarve por todas las casas del pueblo.
Cuatro horas duraba la ronda. En cada casa se ofrecía a la comitiva el porrón de vino rancio o moscatel acompañado de tortas y rosquillas.
Se hacía un pasacalle con los músicos para anunciar el baile.
Se celebraba misa mayor y procesión por las calles del pueblo.
En la comida en las casas no faltaba esos días el pollo, el cordero o el cabrito.
Se hacían carreras de burros sin aparejos y con los jinetes montados del revés.
No faltaban tampoco las carreras de sacos.
Se ponía un poste en la plaza el cual se había enjabonado previamente para hacerlo escurridizo y el que consiguiera trepar a lo alto se llevaba el premio (dos pollos).
Se lanzaban fuegos artificiales.
Una persona de origen canario que estaba casado con una chica de casa Catalina acostumbraba a traer regalos para los niños.
No faltaba la juventud de Lacort, de Lavelilla, de San Felices, de Planillo....
Nadie por muy forastero que fuese se quedaba sin probar bocado, a todos se les buscaba acomodo en alguna casa.
El baile se hacía en la plaza o en el salón de baile situado debajo de la escuela.
La Orquesta Rios de Belver de Cinca, la orquesta Estrellas Negras de Binaced o la Orquesta Columbia de Estadilla fueron alguno de los grupos musicales que amenizaron los bailes de la fiesta de Jánovas.
El 20 de enero, para San Fabián se hacía la fiesta pequeña. Se hacía una hoguera en la plaza y se comían patatas asadas y arenques.
Los domingos y días festivos se hacía baile a nivel local en el salón de baile.
El marido de la maestra (doña Antonia) que tocaba el violín y Benito de casa Antonia al acordeón amenizaban el baile.
En otras ocasiones los músicos eran Luciano de casa Maza con guitarra acompañado de Rufino, el marido de la maestra de San Felices que tocaba el saxofón.

La vida en este lugar seguiría siendo como la de cualquier otro pueblo de la comarca sino es porque alguien decidió un buen día "sacrificar" a Jánovas en aras del "progreso".
En 1927 ya hay noticias de la idea de hacer un pantano en el río Ara pero todavía sin especificar muchos detalles.
Es a comienzos de los años 50 cuando el proyecto empieza a tomar forma. Iberduero estudia la viabilidad de la obra al concederle el Estado la ejecución del embalse.
Jánovas, Lacort y Lavelilla quedarían anegados por las aguas del pantano.
Aún tendrían que pasar unos años más hasta el 63 cuando Iberduero solicitó la expropiación forzosa de los tres pueblos.
Dinero obtenido por la venta de las fincas y casas del pueblo que a unos les vendría bien para comprar un piso en el lugar de destino elegido (los que ya tenían pensado emigrar) pero que sin embargo a otros les supuso un autentico mazazo para sus intereses.
La gente que menos propiedades tenía no iba a obtener mucho a cambio y así fueron reacios a marchar de Jánovas.
Tres casas quedaron abiertas a últimos de los 60, quedando reducidas a dos: casa El Correo y casa Garcés.
Extorsiones y coacciones de todo tipo recibieron las dos familias que quedaban en el pueblo. Desde dinamitar alguna de las viviendas ya expropiadas sin ningún tipo de seguridad para los que allí vivían todavía hasta clausurar de manera mafiosa y abrupta la escuela dando una patada a la puerta por medio de un empleado de Iberduero, sacando a la maestra de los pelos y a los niños a empujones.
No quedaba ahí la cosa, se les cortó el agua y la luz, se les multaba por pastar el ganado en terrenos ya expropiados y de propiedad de la empresa, se les multaba por sembrar en terrenos ya expropiados y se les intentaba cortar el acceso con la carretera por el puente colgante. Así hasta un sinfín de tropelías de contar y no acabar.
Con el fallecimiento de Antonio Buisán de casa El Correo en el año 69 su viuda María Pueyo a pesar de la negativa inicial a marchar acabó por claudicar y marcharse con los hijos a Barcelona.
A partir de entonces solo casa Garcés (conocida antaño como casa Secretario) quedaba abierta de manera permanente en Jánovas.
Emilio Garcés y Francisca Castillo fueron los numantinos resistentes a marchar del pueblo. Solo ellos pudieron saber las insistentes presiones y situaciones desagradables que vivieron durante esos años. Visitas de la guardia civil, de los empleados de Iberduero, de vivir entre ruinas, de amenazas, de trabajos de demolición, donde no contaban con el apoyo de nadie puesto que hasta las gentes de otros pueblos eran contrarias a manifestar su apoyo al matrimonio haciéndoles ver que estaban retrasando la obra, que no iban a poder contra la empresa,  que con su obstinación a marchar paralizaban la dinamización de la comarca y que con su negativa estaban impidiendo que gentes de la zona pudieran encontrar trabajo en las obras del citado embalse.
Fue una lucha desigual, de David contra Goliat. Aunque en el caso de Jánovas y a diferencia de la narración biblica, el vencedor fue Goliat (Iberduero y las administraciones).
No fue hasta el año 1984 cuando Emilio y Francisca abandonaron Jánovas de manera definitiva. El cercano pueblo de Campodarbe fue el lugar elegido para "el exilio cruel y amargo" por parte del matrimonio.
Previamente a todo este desaguisado la primera emigración se había producido después de la guerra, el destino fue Francia.
Carpintero, Culler o Tejedor fueron alguna de las casas que tomaron rumbo al país vecino.
En los años 50 y 60 fue cuando la emigración golpeó de manera contundente a Jánovas. Barcelona fue el lugar elegido por la mayoría para iniciar una nueva vida. En la Ciudad Condal se colocaron varios janovenses en el gremio del taxi.
Zaragoza, Boltaña o Barbastro también acogieron a varias familias que decidieron iniciar una nueva vida en estos lugares.
Jánovas se quedó vacío para dar forma a un embalse que iba a servir para que otros se beneficiaran. Pero las obras nunca llegaron, el proyecto se quedó obsoleto, arcaico. Un informe de Medio Ambiente en 2001 desestimaba la viabilidad de las obras. En 2005 se descartaba definitivamente la realización del pantano. En 2008 la Confederación Hidrográfica del Ebro se puso en contacto con los afectados para agilizar la reversión de las casas a sus propietarios. Después de unos años de tira y afloja y de desacuerdos parece que la cosa va bien encaminada y la gran mayoría de viviendas de Jánovas pueden volver a ponerse en pie en un futuro no muy lejano.

Fuentes de información:
- Jesús Garcés de casa Garcés.
- Libro: "Jánovas, víctimas de un pantano de papel" de Marisancho Menjón.
- Documentación: "Plan de ordenación urbana" hecho público por el ayuntamiento de Fiscal.


Visitas realizadas en abril de 1994, noviembre de 2016 y noviembre de 2017.

PUBLICADO POR FAUSTINO CALDERÓN.

Punto y aparte. He dudado mucho en publicar este reportaje, de hecho mi primera intención era no hacerlo, pero luego pensándolo mejor creo que la memoria de Jánovas está por encima de todo.
El motivo de mis dudas está en que la fisonomía y la habitabilidad del pueblo está cambiando de manera acelerada y en poco tiempo Jánovas ya no será un pueblo deshabitado de pleno y la gran mayoría de imágenes que podemos ver ahora a través de las fotografías dentro de muy poco tiempo ya no será lo mismo. Con la reversión de las casas, las infraestructuras y las rehabilitaciones de viviendas y edificios comunales están llegando de manera progresiva y dentro de poco Jánovas ya no será un pueblo en estado de ruina, pasear por sus calles tendrá otro color, otras sensaciones. Tendrá una segunda oportunidad de volver a la vida. Será tiempo de restaurar el agravio producido con el pueblo (aunque hay heridas que no se podrán restañar).
Después de más de veinte años de mi primera visita llego a Jánovas en una mañana otoñal del mes de noviembre. Día gris, lluvioso. La experiencia de pasar el puente colgante con el río crecido inenarrable. Maravillosa. Uno piensa en la cantidad de veces que lo pasarían los janovenses para subir hasta la carretera en días desapacibles, de lluvia, nieve o viento.
No para de caer agua. La fuente lo primero que aparece tras pasar un puente nuevo de hierro que salva el cauce del barranco Tenallas. El mítico y oxidado letrero con el nombre del pueblo da la bienvenida al visitante. Con la protección del paraguas vamos transitando por las calles del pueblo. Calles rectilíneas y perpendiculares unas con otras. Casas en estado de ruina pero con la fachada visible van saliendo al paso. Portadas (sin puerta), vanos vacíos de ventanas y balcones, tizoneras, chimeneas, son alguno de los detalles arquitectónicos que aparecen ante nuestros ojos. El suelo en algunos tramos está embarrado, con charcos. El olor a tierra mojada se adueña del ambiente. No es posible acceder al interior de ninguna vivienda, las cuales ya carecen de tejados. Materiales de construcción colocados en algunos rincones indican que en algunas casas las obras van a empezar muy rápido (en alguna ya lo han hecho). Nos acercamos hasta la iglesia. Nos sirve también para tomarnos un respiro de la lluvia torrencial que cae en ese momento. En su interior me llama la atención las pinturas murales del altar mayor (fueron hechas para ambientar escenas de la película "Guerreros" de Daniel Carlpasoro).
Les podrá causar extrañeza a alguien que no se haya documentado previamente.
Nos sentamos un rato en el poyo del pórtico. Desde ahí vemos llover. En vista de que no va a parar retomamos el camino hacia el pueblo. Al pasar por la plaza de la escuela vemos que sale humo de la chimenea del edificio rehabilitado de la escuela, dedicado a centro social y lugar de reunión de los antiguos vecinos del pueblo. Subimos la escalera que conduce al primer piso y entramos al interior. Tras los saludos de rigor y una charla sobre el pasado, presente y futuro del pueblo nos marchamos. Es la hora de comer.
Uno de los descendientes de casa Garcés se ofrece a llevarnos en su todo terreno hasta la carretera donde hemos dejado el coche. Con gran pericia enfila la bajada hasta el puente colgante y lo atravesamos con precaución. El río viene crecido y sobrecoge con la fragosidad con que las aguas buscan la entrada del congosto.
Volvemos al día siguiente, ya con el día más abierto y despejado. Hemos quedado con Jesús, otro de los hermanos Garcés y su pareja Mari Mar. Después de un suculento almuerzo en el comedor del edificio social salimos a pasear por las calles de Jánovas. Jesús me va explicando detalles de las calles, de las casas y de los proyectos de futuro que se van a ir realizando.
Nos acercamos hasta el lavadero junto al río ya colmatado por tierra y fango, apenas visible y localizable si no es con alguien conocedor de la zona. La vegetación no hace fácil acercarse a él.
Tengo la sensación de que en mi próxima visita ya no veré algunos aspectos urbanos tal y como los estoy viendo ahora. Es cuestión de tiempo (de poco tiempo diría yo). Jánovas va a dejar de ser un pueblo mustio, apagado y demacrado como lo era ahora. Las obras de rehabilitación y dotación de infraestructuras van bastante adelantadas (incluso cuando escribo estas líneas voy leyendo en internet diversas noticias relacionadas con las mejoras para el pueblo, las últimas la consolidación del tejado de la iglesia o la vuelta de la campana a su lugar de origen).
Los amantes de los despoblados vamos "a perder" uno de los pueblos más bonitos que ha dado la despoblación en la provincia de Huesca pero a cambio las gentes de Jánovas y sus descendientes van a ganar el pueblo que nunca debieron perder.
El daño producido a los janovenses quedará para siempre flotando sobre el nuevo Jánovas.
Se seguirá hablando durante años del embalse que nunca se hizo y que acabó con la vida de tres pueblos; Jánovas, Lavelilla y Lacort. Tres pueblos que dada su ubicación nunca habrían pasado a engrosar la larga, larguísima lista de pueblos deshabitados.


Jánovas visto desde la carretera en 1994.




Jánovas visto desde la carretera en 2016.




Jánovas visto desde la Peña Manuel con los colores del otoño.




El río Ara a su paso por Jánovas. El puente colgante salvaba el cauce del río y permitía a los janovenses llegar a la carretera.




El puente colgante de Jánovas. Construido en 1881, conserva su cableado original. Tiene una longitud de 59 metros y una anchura de dos metros y medio.




Puente para salvar el cauce del arroyo Tenallas. El actual es de hierro y sustituyó al original que era de madera, el cual se lo llevó varías veces la riada.




La fuente de Jánovas (con dos caños), con el abrevadero anexo. 



Entrada al núcleo urbano de Jánovas. Casa El Maestro a la izquierda y casa Agustín de frente. A la derecha edificación donde los de casa El Maestro tenían una tienda.
Casa El Maestro la habitaba el matrimonio formado por Valeriano y Josefa. Tuvieron cuatro hijos. La familia se repartió entre Barbastro y Barcelona.
En la de Agustín vivieron el matrimonio formado por Santiago y María. Tuvieron tres hijos. La emigración los llevó a Barcelona.




Calle San Roque.




Calle San Roque. Casa Frechin y Casa El Maestro a continuación. En la de Frechín vivió el matrimonio formado por José y María. Se fueron a Boltaña




Calle San Roque. Casa Viturian. La habitaba el matrimonio formado por Máximo y Carmen. Tuvieron tres hijos (Pepito, Miguel Ángel y Marí Carmen). Se fueron a Zaragoza




Calle San Roque.




Confluencia de calle San Roque con calle San Sebastián. Casa Garcés (también conocida como Casa Secretario). En diferentes años funcionó como carnicería, zapatería y taberna. Fue la última casa que se cerró en Jánovas. La habitó el matrimonio formado por Emilio Garcés y Francisca Castillo. Tuvieron seis hijos.
A continuación y de fisonomía muy parecida se encontraba Casa Piquero. Vivía en ella Josefa con sus dos hijos: Pepe y Carmen. Se fueron para Barcelona.
Posiblemente en origen fue todo una casa que se acabaron disgregando en dos.




Plaza de la escuela.




Edificio de la escuela (actualmente rehabilitado como centro social). Se accedía al aula situada en el primer piso por una escalera exterior. En la planta de arriba quedaba la vivienda de la maestra, quedando la planta baja para salón de baile.
Las maestras normalmente se alojaban de patrona en Casa Jalle o en Casa Manuel.




Foto cedida por la Asociación San Miguel

Alumnos de la escuela de Jánovas y maestra (María Pilar Durán). Curso 60/61.




Calle San Roque. Casas Felipé, Francho y Castillo (en proceso avanzado de rehabilitación).
En la de Felipé vivía el matrimonio formado por Bienvenido y Ascensión. Se fueron para Barcelona.
La de Francho estaba habitada por el matrimonio formado por José y Consuelo. Tuvieron tres hijos: Pili, Consuelo y José María. Se marcharon para Barbastro.
Casa Castillo la habitaba el matrimonio formado por Ramón y Asunción. Tuvieron un hijo: Ramón. Emigraron a Barcelona.




Plaza Mayor de Jánovas (llamada Plaza de la Concepción). Casa Jalle a la izquierda y casa Rufas a continuación.
A la izquierda de Jalle y haciendo ángulo había un frontón ya caído.
Casa Jalle la habitaba el matrimonio formado por Andrés y Ángeles. Tuvieron tres hijos: Antonio, Angelines y José María. Se marcharon a Barcelona.
En casa Rufas (una de las más pudientes de Jánovas) vivía el matrimonio formado por José y ???
Tuvieron dos hijos: Antonio y Milagros. Emigraron a Barcelona.




Calle San Fabián. Casa Arsegot y a continuación Casa Carpintero.
En la de Arsegot vivía Asunción que estaba viuda con sus hijos. Se marcharon a Huesca.





Calle San Fabían. Entrada de Casa Pablo.




Calle San Fabián. Casa Pablo. Aquí estaba la barbería. Vivía en ella el matrimonio formado por Pablo y Natividad. Tuvieron una hija: Lourdes. Se marcharon a Boltaña.




Casa Puyuelo. Ramón y Máxima era el matrimonio que vivía en ella. Tuvieron cuatro hijos: Ramón, Rafael, María y Dorita. Se marcharon a Barbastro.




Iglesia parroquial de San Miguel. Cementerio anexo.




Iglesia y crucero. Ruinas de la abadía a la derecha.




Atrio de la iglesia. Puerta de entrada al cementerio a la izquierda.




Portada de la iglesia de Jánovas. Fue desmontada para evitar su deterioro y su expolio y levantada en una plaza de Fiscal.




interior de la iglesia. Nave central. Capillas laterales. Altar mayor al fondo. Pinturas murales de corte ortodoxo en la pared. Fueron pintadas en 2002 para la película "Guerreros" de Daniel Carlpasoro para que ambientara escenas de un pueblo kosovar.




Confluencia de las calles San Miguel y San Sebastián. Casa El Correo. La penultima casa que se cerró en Jánovas. La habitó el matrimonio formado por Antonio Buisán y María Pueyo. Tuvieron cinco hijos. Antonio falleció en el pueblo y María se fue con los hijos a Barcelona.



Calle San Sebastián. Casas Garcés y Piquero a la izquierda. Casa Soldadé a la derecha.




Calle San Sebastián. A la izquierda Casa Martín y a la derecha Casa Giral.
En la de Martín vivía el matrimonio formado por Julián y María. Tuvieron tres hijos. Emigraron a Monzón.
La de Giral estaba habitada por el matrimonio formado por Ramón y Carmen. Tuvieron cuatro hijos: Alberto, Isabel, Domingo y Santiago. Se marcharon a Labuerda.




Calle San Sebastián.




Calle San Sebastián. Casa Vicente a la izquierda. La habitaba el matrimonio formado por Aquilino y Bella. Tuvieron dos hijos. Emigraron a Zaragoza.




Calle San Miguel.




Calle San Miguel. Casas Sastre, Maza y Puyolé. Los de Sastre se fueron a Boltaña y los de Maza y Puyolé a Zaragoza.



Calle del Pilar.




Calle del Pilar. Rampa de acceso al yerbero de Casa Maza.




Casa Carpintero a la izquierda y Casa Puyolé a la derecha.




Casa Dolores, junto al arroyo Tenallas. La habitó el matrimonio formado por José y Rosario. Se marcharon a Barcelona.




Apenas visible el lavadero.




Junto a la carretera a quinientos metros del pueblo estaba el Mesón de Frechin. Nada queda del edificio, solo esta edificación destinada a borda. En el mesón se recogían los paquetes, el correo, se esperaba al coche de línea, se podían alojar los viajeros y se podía tomar un café.

16 comentarios :

  1. Se ha dejado ud un pueblo que también abandonó por el pantano, GINUABEL.
    De allí mi señora, de casa Clemente.
    Un abrazo

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    1. Es verdad que no hago mención a los pueblos de La Solana (entre ellos Ginuábel) que indirectamente se vieron implicados en el proyecto del pantano pero Ginuábel ya tiene su reportaje correspondiente en el blog donde hago también un análisis de la situación particular del pueblo en el tema de la expropiación a causa del proyecto del citado embalse.
      Un abrazo Tot Barcelona.

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  2. precioso pueblo paisajes unicos .

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  3. En mi humilde opinión, creo que has hecho bien en escribir esta entrada, porque a pesar de que Jánovas no vaya a seguir en la lista de pueblos deshabitados, como bien dices sus antiguos habitantes se merecen un homenaje como el tuyo.

    Hace un par de años pasé unos días en Huesca y me alojé en Fiscal. Y una tarde, paseando por el pueblo, al llegar a una plaza vi algo que aparece en una de tus fotos y que me llamó mucho la atención; pensé: "¿qué hace aquí el pórtico de una iglesia?". Y cuando vi el cartel que indicaba que era de Jánovas, me entró la curiosidad y le pregunté al dueño del hotel en el que nos alojábamos; fue él quien me contó la historia del desalojo y de la "construcción" del embalse, aunque desde luego no lo hizo con tanto lujo de detalles como tú en esta entrada. Qué impotencia, si ya de por sí tiene que ser duro abandonar tu pueblo, no me quiero ni imaginar que encima vaya acompañado de visitas de empleados de Iberdrola, de la Guardia Civil, que saquen a la maestra de los pelos... En fin, un despropósito.

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    1. A la hora de incluir o no a Jánovas en el blog la balanza se inclinó por su pasado más que por su futuro.
      Como quiera que yo de Jánovas hablo en pasado (igual que de todos los pueblos) creo que es justo que esté en el blog porque ha sido durante muchos años un deshabitado y además un referente entre los despoblados de España.
      La recuperación del pueblo bienvenida sea, es de justicia.
      De aquí en adelante veremos otro Jánovas que el que ahora se ve en las fotos, pero su memoria seguirá siendo la misma.
      Si es verdad que para alguien que no conozca un poco la historia tiene que llamar la atención cuando paseas por Fiscal encontrarte de repente con ese pórtico en mitad de una plaza, pero como ves tiene su explicación.
      Lo que tuvieron que pasar los últimos de Jánovas es inenarrable. Aguantaron lo imposible sin apoyo de nadie y con todo en contra.
      Jánovas quedará con el paso de los años dentro de los anales de la historia negra de la despoblación en España.
      Un cordial saludo.

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  4. Roberto Tartaj Marchlunes, 28 octubre, 2019

    Hola Faustino,ahora hace precisamente un año que visité esa bonita población de Jánovas cuando estuve por la zona de Huesca,por lo que ví estaba bastante deteriorado aunque había un cartel que decía que estaba en proceso de rehabilitación y ahora al leer tu publicación veo que ván a más las rehabilitaciones de lo cual me alegro y aunque se haya perdido un "deshabitado"se ha ganado un "rehabilitado" además estoy de acuerdo con Espe en que los habitantes de Jánovas se merecen un homenaje por todo lo que pasaron,por cierto, veo que tiene una calle que se llama como mi hermano,Fabián,como siempre un fantástico trabajo el que nos ofreces,un abrazo

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    1. Hola Roberto.
      Pues sí, Jánovas se estaba deteriorando a pasos agigantados, sus gentes veían que no se podía hacer nada hasta que no llegaran las reversiones de las casas y las posteriores ayudas en forma de infraestructuras.
      Por suerte todo esto ya está en marcha y la rehabilitación de algunas casas va a buen paso. Será cuestión de unos años el ver una visión de Jánovas totalmente distinta a la que vemos ahora. Un caso parecido al de Lanuza en el Valle de Tena.
      Creo que ahora si hay un reconocimiento unánime de la injusticia que se cometió con Jánovas pero este apoyo les habría hecho falta en aquellos años a Emilio y Francisca, sin olvidarnos de Antonio y María que también pasaron lo suyo.
      Un abrazo.

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  5. Faustino, este verano estuvimos en Morillo de Tou y desde allí organizaron una excursión a Jánovas. Fue el mejor día de las vacaciones. Me alegra saber que publicas sobre esa injusticia pero también que dejas constancia de cómo la gente lucha por devolver a la vida a un pueblo que intentaron matar y no lo consiguieron. El paisaje es precioso y los ánimos de los vecinos, más.

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    1. Ya me imagino que el día que hicisteis la excursión a Jánovas fue inolvidable. No es para menos.
      En mi reportaje prima hablar del pasado de este pueblo (y de todos los demás) pero también hay que dejar constancia del atropello que cometieron con Jánovas, Lavelilla y Lacort y con sus gentes.
      Es un pueblo precioso en un marco incomparable.
      Gracias Inma por dejar tu comentario.
      Un cordial saludo.

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  6. Un reportaje muy interesante con buenas fotografías, no te arrepientas de haberlo publicado, la memoria histórica es muy importante para no caer en fallos anteriores. Con tus labradas explicaciones me has hecho vivir como si fuese del pueblo, ha sido un paseo por Jánovas inolvidable. Un abrazo y salut.

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    1. Arrepentimiento de haberlo publicado no Josep, simplemente las dudas eran antes de su publicación por la conveniencia o no de que a corto plazo Jánovas no va a ser un pueblo deshabitado tal y como lo vemos ahora, pero si es verdad que la memoria del pueblo esta por encima de todo.
      Me alegra que te haya gustado el reportaje.
      Un cordial saludo.

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  7. Buena noticia,bonito pueblo,magnifico lugar......es gratificante ver como este pueblo abandonara mas pronto que tarde la larga,muy larga lista de pueblos deshabitados.
    Pero si se dio carpetazo definitivo a la construccion del pantano..... como se ha tardado tanto en revertir las propiedades a sus dueños o herederos ?
    Francamente en este pais que tenemos, entre repoblaciones forestales poco acertadas,pantanos proyectados pero no construidos,politicas poco o nada acertadas para el mundo rural han conseguido casi vaciar la España interior.Una España rica monumentalmente hablando,con una historia que casi ni se ha tenido en cuenta en aras de una supuesta modernidad y prosperidad cuanto menos cuestionable....pero la esperanza es lo ultimo que se pierde y esto es un rayo de esperanza y un acicate para seguir luchando por seguir recuperando todo lo recuperable mas que sea a costa de los de siempre.
    Como siempre magnifico reportaje y gran labor en pro de la memoria de esos pueblos deshabitados pero no olvidados

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    1. Como bien dice el dicho las cosas de palacio van despacio y por eso la demora en revertir las casas a sus propietarios.
      Aunque no se podrá reparar jamás el daño causado se ha hecho justicia con este pintoresco pueblo de Jánovas. Otros lugares aún esperan una resolución a su situación causada por alguna de las muchas tropelías que se hicieron en aquellos años donde se avasallaba contra todo lo que estorbaba en beneficio del "supuesto progreso".
      Jánovas va a tener una segunda oportunidad de volver al mundo de "los vivos" pero creo que va a ser un caso aislado o mucho me equivoco y las cosas van a seguir igual para el resto.
      Gracias Luis por dejar tu comentario.
      Un cordial saludo.

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  8. Buenos días:

    Comento por primera vez. Le leo con atención, con mucha atención, aunque cada capítulo de de su sitio me conmueve más. Pero esta vez creo que tengo que aportar algo. Dice ud. a lo largo de la narración que los “numantinos” no encontraron apoyo en los pueblos de alrededor. De acuerdo, pero mire ud. por dónde que ha rescatado los nombre de Emilio y Francisca (hubiera sido interesante conocer los apellidos), que pasan a ocupar el lugar importante que les corresponde en el relato por mantener firme sus criterios. En cambio, los que no los apoyaron han caído en el olvido. Pequeñas victorias, pero victorias.

    Si viven, cien años más de vida les deseo; si han fallecido, y eran creyentes, que Dios los tenga en su gloria.

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    1. Buenas noches.
      Lleva usted su parte de razón pero la victoria ahora de poco les sirve a ellos. En su momento si hubieran necesitado del apoyo de todo el mundo, el que ahora les sea reconocida su lucha les sirve para honrar su memoria y la de Jánovas pero el daño ya está hecho.
      Por cierto si figura el apellido (el primero) en alguna parte del relato de Emilio y Francisca, los últimos de Jánovas.
      Un cordial saludo.

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