Pobles abandonats de la Península Ibèrica


Agustí Hernàndez ha tenido la gentileza de enviarme hace unos días el nuevo libro que acaba de publicar. Al igual que el anterior (Pobles valencians abandonats. La memòria del silenci) lo ha editado por el método del Crowfunding.
Si en aquella ocasión el repertorio de pueblos se circunscribía solo a la comunidad valenciana, en este nuevo trabajo ha rescatado pueblos de dicha comunidad que no tuvieron cabida en esa publicación añadiéndolos a poblaciones de distintas provincias de España. Así aparecen pueblos de Soria, Lleida, La Rioja, Guadalajara, Teruel, Huesca entre otras provincias.
Unos están completamente caídos, otros están en relativo buen estado y otros están volviendo a la vida de una manera diferente a como lo hicieron tiempo atrás. Pero todos tienen su espacio para mostrar un mundo que se nos fue, por lo que este libro aporta su granito de arena para salvaguardar la memoria de estos lugares.
Por citar solo algunos podemos ver Las Ruedas de Enciso, Aramunt vell (foto de portada), Granadilla, Peñalcazar, Jánovas, Moya, Búbal, Domeño, Belchite, Muro de Roda o La Vereda, así hasta un total de 50.
El autor sigue en la misma línea de su anterior obra de dejar que sean las fotografías las que hablen y las que lleven el mayor protagonismo del trabajo.
En palabras de Agustí prefiere que los lectores se hagan una idea de lo que van a ver en cada despoblado si algún día lo visitan y luego ya si cada uno quiere profundizar en la historia de cada pueblo que se documente por otras informaciones.
El buen trabajo fotográfico se acompaña de una reseña de cada pueblo, destacando datos relevantes del lugar, las causas de la marcha de sus vecinos, la manera de llegar o una breve impresión personal.
No olvida tampoco dar voz a alguna de las personas que vivieron en estos lugares.
Finaliza con una pequeña exposición fotográfica de los complementos que acompañan a cada despoblado: caminos de acceso, detalles interiores de viviendas, las impresionantes tonalidades y colores que las diferentes estaciones del año nos regala, sin olvidar un mínimo homenaje en forma de fotos a uno de los adelantos que lamentablemente no llegó a la mayoría de estos lugares: la luz.
En definitiva el libro está escrito para los lectores de la comunidad valenciana pero asequible para cualquier persona por su fácil lectura.

Contraportada del libro.