La Solana --Vida cotidiana en un valle altoaragonés--


Llevaba bastante tiempo intentando leerme esta joya de libro y esta primavera por fin lo pude hacer. De manera un poco estrambotica pero lo hice. Por medio de un amigo francés con quien compartí un día de excursión pude leer ese día el libro a ratos puesto que lo llevaba en su mochila y luego al día siguiente en el sitio donde estaba alojado, cuando ya estaba para salir y en una conversación trivial con los dueños del alojamiento salió el tema de La Solana y me dijeron que ellos tenían ese libro, el cual me dejaron un par de horas mientras llegaba la hora de mi marcha.
Así que a trozos y en dos mitades y de manera rápida pude completar la lectura de este exquisito libro.
No estuve atento cuando salió este libro a la venta o bien no coincidió que fuera yo por los Pirineos en aquellos años que es donde se podía adquirir y cuando quise darme cuenta ya era tarde: el libro estaba agotado y sin opción de volver a reeditarlo.
El libro es una autentica maravilla sobre el estudio etnologico del valle de La Solana, donde los catorce pueblos que conformaban el valle perdieron toda su población de manera indirecta por el proyectado y nunca construido pantano de Jánovas y de manera directa por la venta de los pueblos a Patrimonio Forestal del Estado.
Carlos Baselga hace un grandisimo trabajo de campo hablando con los vecinos de cada pueblo y de esta manera consigue dar forma a un estudio muy detallista de la vida cotidiana en los pueblos del valle.
Hace una descripción rápida de cada pueblo con los nombres de las casas incluido, para luego entrar con detalle a enumerar las distintas partes de que se componían las viviendas y sus edificios auxiliares tanto interior como exteriormente.
Continua con los medios de vida, ganadería y agricultura y sus maneras de llevarlos a la practica.
La vida social es parte importantisima del libro, enumerando a todos los personajes que tenían un oficio al servicio de la comunidad, desde alcaldes hasta molineros, pasando por médicos, carteros, albañiles, carpinteros, etc.
Las fiestas como no podía ser menos también están explayadas muy minuciosamente con gran profusión de datos.
No faltan otros apartados secundarios pero no por ello menos importantes como son los caminos, las enfermedades, las bodas, la alimentación, la indumentaria o los pequeños adelantos que con cuentagotas iban llegando a los pueblos.
 Finaliza el libro con una tercera parte donde habla de las causas y de las consecuencias de la despoblación en La Solana.
 Poco más se puede decir de esta gozada de libro sino es para añadir que esta ilustrado por una abundante y enriquecedora colección de fotografías antiguas.
Como me dijo en una ocasión un amigo de esta afición común; tienes que leerte este libro sin falta porque esta en tu misma onda de contar la vida cotidiana de los pueblos.
Y vaya que si lo está.
La memoria del valle de La Solana esta completamente salvaguardada con este libro.