Quintana de la Peña (León)


Deliciosa población situada al cobijo del monte El Cogote, a su vez resguardado bajo la Peña Corada. Una maravillosa calle a la que se asoman casi todas las viviendas parece querer trepar suavemente monte arriba.
Multitud de rincones y viviendas de buena fachada hacen una gozada el paseo por este pueblo.
Veinte viviendas conformaron Quintana de la Peña, donde sus vecinos se dedicaban a la agricultura (trigo, cebada, avena, garbanzos, lentejas) y la ganadería (vacas y ovejas). De gran calidad era la lana que se extraía de este último animal, tenía mucha fama en el contorno y venían a comprarla de diversos pueblos, así como los carniceros de Cistierna venían a comprar terneros y corderos al pueblo debido al prestigio que tenían por criarse en buenos pastos como eran los de Quintana.
Quintana de la Peña también estaba unido a las minas de carbón que daban vida a la comarca en el siglo XX, puesto que aportaba varios de sus vecinos que iban a trabajar diariamente, bien andando o en bicicleta hasta el pueblo de Sabero donde trabajaban para las Hulleras de Sabero.
El cierre de estas minas en 1991 supuso la decadencia de toda la comarca, aunque para aquellos años Quintana ya había sucumbido a la despoblación.
Desde el año 1959 contaron con luz eléctrica en el pueblo.

Diversos curas subían al pueblo a oficiar los actos religiosos, unos años venia de Cistierna, otros años de Valmartino y también el del Valle de las Casas.
El médico subía desde Cistierna.
El cartero residía en Valmartino, bajaba andando a coger la correspondencia a Cistierna y luego la repartía en su pueblo y en Quintana.
El herrero también subía unas veces el de Valmartino y otras el de Cistierna.

San Roque era el patrón de Quintana de la Peña, al que celebraban fiestas el 16 de agosto. Duraba la víspera y dos días más.
Una diana por la mañana abría paso al día festivo donde los vecinos obsequiaban con pasteles y una copita de vino o de orujo a toda la comitiva en su ronda casa por casa.
Misa, una procesión por la calle arriba, volviendo para abajo y una vuelta alrededor de la iglesia para continuar con un pequeño baile antes de comer.
Baile que luego seguía por la tarde-noche realizándose en una era cercana a la iglesia y donde los músicos de Cistierna (acordeón, saxofón, bombo) eran los encargados de hacer bailar a los presentes. El baile el primer día se hacía en la Venta la Vita, situada abajo en la carretera, que pertenecía a Quintana y que era lugar de pernocta de todo tipo de personas que recorrían el camino de Cistierna a Puente Almuhey y Guardo. De Cistierna, Valmartino y el Valle de las Casas que eran los pueblos más cercanos y donde tenían más familiares, acudían en gran número a las fiestas de Quintana.
No faltaban algunos actos de entretenimiento como eran la corrida de cintas o las carreras de sacos.
Tenían la fiesta pequeña el 31 de enero en honor a Santa Eugenia. Duraba solamente un día y no se hacía procesión, debido al rigor del invierno en esa fecha, el baile se realizaba en el interior de alguna casa.

Al molino de Sorribas bajaban con burros a moler el grano para posteriormente ser el molinero de La Riba el que venía a Quintana a recoger el grano y lo devolvía hecho harina.
A Cistierna bajaban a realizar las compras de productos que no había en el pueblo (aceite, azúcar, jabón, etc), generalmente bajaban los jueves que era el día de mercado. Solían hacer el desplazamiento en un burro. También había una pequeña tienda en Valmartino donde se abastecían de algunos productos.
Para la compra-venta de ganado (vacas sobre todo) bajaban a la feria de ganado de Cistierna que se realizaba los días 24 de los meses de noviembre, diciembre y enero y los días 20 a Puente Almuhey.
Al pueblo de Guardo (Palencia) se desplazaban el 13 de junio a la feria a vender cochinos.
Los jóvenes bajaban a Cistierna los domingos por la tarde donde había cine y baile.
Muy concurridos eran los juegos de bolos (de gran tradición en la comarca) que se realizaban en una explanada por debajo de la iglesia.
Los domingos al salir de misa, era la costumbre de hacer las reuniones de concejo entre los vecinos, para acordar los asuntos comunes de interés para el pueblo, como era entre otros las cenderas, trabajo que consistía en abrir caminos en la época de nieve o limpiarlos de maleza, también estaba la tradición de la Corrida (por cuadrante cada vecino según le tocara estaba obligado a dar alojamiento, siempre en un pajar o cuadra, a algún mendigo que le pillara la noche en el pueblo).

Debido a las malas comunicaciones, al aislamiento que padecían y la búsqueda de un mejor futuro la gente fue emigrando en los años 50 y 60. El cierre de la escuela supuso un mazazo para las últimas familias que había en el lugar, porque se condenaba a los niños a bajar andando hasta la carretera donde los recogía un transporte escolar y llevarlos a Cistierna. Ante esta situación los padres optaron por marcharse con ellos.
Barcelona mayormente y después Bilbao y Cistierna fueron los tres destinos preferentes de los habitantes de Quintana.
Aun así hubo vida en el pueblo hasta 1981 en que cerraron su casa Tasio y Olvido, el último matrimonio que alargó unos años más la presencia humana en el pueblo.
A partir de entonces lo de siempre, un expolio brutal se ensañó con las casas del pueblo. Para unos años más tarde recibir la llegada de tres nuevos moradores, venidos de fuera, que hasta la actualidad y de manera intermitente son los que dan vida por temporadas al precioso pueblo de Quintana de la Peña.

Visita realizada en octubre de 2013.

PUBLICADO POR FAUSTINO CALDERÓN.

Al coronar el alto de la Porquera se divisa a lo lejos la espadaña de la iglesia de Quintana.



Llegando a Quintana de la Peña.




La iglesia parroquial de Santa Eugenia. De una sola nave y planta rectangular. Pórtico de entrada y sacristía adosada a la derecha.



Interior de la parroquial. Espadaña coronada por cruz latina y pináculos en su base. Ausentes las campanas, solo quedan los yugos que las sujetaban. Óculo de iluminación cegado.



Desde la iglesia da comienzo la preciosa calle General de Quintana de la Peña.



La primera casa, situada junto a la iglesia era la de José y Rosario. Marcharon para Barcelona.



Preciosa visión de la calle General. A la izquierda la cuadra y la casa de Anselma.



A la derecha de la calle se encuentra la casa de Carmen, falleció en el pueblo.



Bonito callejón donde se encuentra la vivienda de Felipe y Trinidad. Él murió en el pueblo y ella se marchó a León. A su izquierda la casa de Julián. Se bajaron a Cistierna.



Calle General en sentido ascendente, el nogal exuberante.



A la izquierda de la calle se sitúa la casa de Celestino y Rosario, se marcharon para Cistierna. Una de las muchas delicias arquitectónicas que se encuentra el visitante en Quintana.



La última casa que se cerró en Quintana de la Peña. Era la de Tasio y Olvido, se marcharon para Santa Olaja. En la parte baja de la casa estaba situada la taberna que había en el pueblo. A la izquierda la escuela.



Escuela de Quintana de la Peña (las dos ventanas bajas de la derecha), a la izquierda de la puerta de entrada estaba la cocina y arriba era la vivienda del maestro. Don Serafín estuvo impartiendo enseñanza durante varios años aquí, vivía con su mujer y tres hijos.



En lo más alto del pueblo se sitúa la fuente, compartiendo espacio con el abrevadero, el lavadero y la balsa para riego de huertos cercanos. Al fondo la caseta del transformador de la luz.



Subiendo hacia el alto el Cogote así se divisa la calle General.




Así veían la casa de Ramiro sus vecinos cuando se asomaban por la ventana, se marcharon para Barcelona.



Un poco escondida de las demás, se encuentra la casa de Bernardo y Jovita, se fueron a Barcelona.



Bajando por la calle General.




A la izquierda el toril, recinto donde se encerraba el toro comunal, a la derecha la fragua.

57 comentarios :

  1. En los muros crece la yedra y en las plazas no hay solanas,... cuánta razón tenía Labordeta! Precioso y bucóilico lugar. Enhorabuena, Faustino

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    1. Labordeta ha sido el más grande. Si señor, bucólico pueblo, tiene un aire de melancolía tremenda.
      Saludos Antonio.

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  2. Bonito lugar pese a la tristeza que transmite. El tipo de arquitectura, muy distinto del que se ve por este otro extremo del pais. Un abrazo, amigo.

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    1. Ahí esta lo bonito de ver los despoblados de distintas regiones, en como cambia la arquitectura tradicional de un lugar a otro.
      Muy bonito pueblo, me impresionó positivamente porque era la primera vez que lo visitaba y las referencias que tenia de él no eran muy alentadoras.
      Un abrazo David

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  3. Bonito reportaje :) Es de los pocos pueblos del blog que conozco y las fotos me han encantado.

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    1. Ya me imaginaba que tu conocerías este pueblo. Las fotos hacen justicia a la belleza del pueblo.
      Un abrazo Asier.

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  4. Preciosas imagenes, acompañaron hasta las nubes añadiéndole esa sensación de tristeza tan necesaria para este tipo de imagenes.
    Del pueblo que decir, la calle de la iglesia es una delicia.

    Un abrazo Faustino.

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    1. La calle de la iglesia es una delicia, si señor. Más bonita de subida que de bajada.
      Las nubes embellecen siempre y yo por supuesto las prefiero al cielo raso y azul.
      La sensación de tristeza no es la misma de una manera o de otra.
      Un abrazo Cristian.

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  5. Hola Faustino,otra bella población llena de bonitos rincones no ofreces, y como siempre,expléndidamente explicada y detallada,que pena que esos pueblos queden abandonados y a merced del expolio y el paso del tiempo con lo bonito que sería que siguieran en pié como antaño habitada con sus antigüos pobladores y no en ruinas como se pueden apreciar ahora,saludos

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    1. Preciosos rincones los que muestra este pueblo de Quintana de la Peña a los ojos del visitante.
      Lo del expolio daría para escribir un libro entero.
      Ya no podemos lamentarnos de que se hayan quedado vacíos tantos pueblos, porque los que pudieron evitarlo en el siglo pasado no hicieron nada por ayudar a que siguieran con vida, los que tenían el poder los empujaron a morir.
      Solo nos queda disfrutar de sus ruinas y admirar a las heroicas personas que vivieron en estos lugares.
      Un abrazo Roberto.

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  6. Magdalena Martínezmartes, 05 noviembre, 2013

    Como todos, el reportaje de Quintanar de la Peña, precioso, y con el comentario anterior no puedo estar más de acuerdo, con respecto a tanto pueblo deshabitado. "Los que tenían el poder los empujaron a morir",,, o les dieron garrote vil.
    Felicidades Faustino una vez más. Un abrazo

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    1. Si el reportaje de Quintana de la Peña ha quedado muy bien es porque ha habido una persona como tu que se ha preocupado de sacar a flote la historia de su pueblo antes de que se hundiera en el túnel del olvido.
      Tu sabes bien lo que quiero decir con eso de que los empujaron a morir a todos estos pueblos, así que queda todo dicho.
      Un abrazo amiga Magdalena.

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  7. me encanta este me lo apunto para visitarlo,en cunato pueda cojo la moto y para alla que voy
    muchas gracias por compartir sitios asi de maravillosos

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    1. Pues que lo disfrutes, ya veras como te gustara.
      Saludos.

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  8. Muy bonito como todos tus escritos y tus fotos. Yo también soy admirador de Labordeta.

    Un abrazo de Guillermo , seguidor de tu blog como sabes.

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    1. Somos unos cuantos los incondicionales de Labordeta. Una persona que dejó huella en todas sus facetas.
      Ya lo sé Guillermo que eres asiduo al blog, lo cual me alegra mucho y te lo agradezco.
      Un abrazo.

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  9. Hola Faustino, como nos tienes acostumbrados, una entrada muy detallada de un pueblo deshabitado que en su momento debió de ser pequeño pero muy hermoso.
    Un abrazo.

    Conchi

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    1. Bueno, pueblo relativamente pequeño, anda sobre la media de los que se despoblaban (15 o 20 casas). Cuanto más pequeño más fácil de quedarse vacío.
      Eso si, hermoso tuvo que ser con toda la gana, porque es bonito ahora en el esplendor de sus ruinas, así que imagínate cuando estuviera con vida, además en un entorno natural de gran belleza.
      Gracias Conchi por dejar tu comentario.
      Un abrazo.

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  10. Un pueblo muy bonito, el pueblo de mi padre. Alli murió mi abuela Iginia con 45 años, después de haber parido 10 hijos, años difíciles en los que se sobrevivía. Mi abuelo Daniel bajo para Sorriba con una hija y poco a poco el pueblo fue muriendo, se fue quedando vacio. Con mi padre subimos muchas veces a por berros, setas... hasta que axel mismo le pudo la pena de ver la que fuera su casa caida, y el que fuera su pueblo vacio.
    Gracias por el reportaje muy bonito

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    1. Como bien dices, años difíciles en los que se sobrevivía. Entiendo perfectamente la amargura que sintió tu padre al ver su pueblo vacío y su casa caída. Los que allí vivieron ven el pueblo de manera distinta a como lo ve el visitante. Pero en lo que no hay discusión es que tuvo que ser un pueblo muy bonito al igual que ahora en su soledad y decadencia también lo sigue siendo aunque visto de otra manera.
      Gracias Dolores por dejar tu emotivo y sentido comentario.
      Saludos.

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    2. Muy bonitas las imágenes y muy buen reportaje del pueblo de mis abuelos!!!

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    3. ¡ Me alegra que te haya gustado !

      Saludos.

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  11. Mi abuela que en paz descanse nacio en este precioso pueblo. Su nombre era Olvido y me pregunto si tendria algo que ver con la Olvido que mencionas aunque que yo sepa no nos quedaba familia aqui...

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    1. Si tu abuelo se llamaba Tasio, entonces es seguro que Olvido es la misma persona, ellos fueron los últimos que se marcharon de Quintana.
      Saludos.

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    2. Gracias por tu respuesta. Era otra Olvido, marcho de joven al Valle de las Casas y despues a Teruel pero nos habló sobre el pueblo donde nació. Un saludo

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  12. Estoy emocionada de ver mi pueblo. En el nací en 1960, junto con mi hermano nacido en el 62 y algunos niños mas fuimos los últimos en nacer en Quintana. Lo visito todos los veranos y voy viendo su abandono, aun así lo sigo viendo igual de bonito que tu lo has plasmado en estas fotos.
    Gracias

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    1. Ya me imagino que muchos sentimientos te invadirán viendo tu querido pueblo. Por el año de nacimiento no se si alcanzarías a ir a la escuela del pueblo o ya estaba cerrada.
      Me parece muy bien que lo sigas visitando todos los años, donde están las raíces de uno no se debe olvidar nunca. Como bien dices Quintana de la Peña es precioso, aun en la tristeza y soledad en que se haya sumido actualmente no ha perdido el encanto de su belleza pasada.
      Gracias por dejar tu comentario.
      Saludos.

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  13. lamento que no tengas en cuenta a los habitantes de quintana de la peña, llevamos aqui cuatro años, luchando por vivir con honradez. la venta la vita esta rehabilitada,somos tres,un matrimonio con nuestro hijo de 18 años que es el que aporta la juventud.seguiremos luchando por el que hoy es nuestro pueblo.

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    1. En parte llevas razón, lo que pasa es que el trabajo esta hecho sobre lo que es el pueblo en si y sobre su pasado, Ahora añadiré lo que me comentas en el final del reportaje, pero si quieres escríbeme un correo electrónico y me especificas un poco más vuestra situación para añadirlo.
      Saludos.

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  14. Tiene algo de impresionantre, de majestuoso y secreto, muestra de la fuerza que imprime el ser humano a todo lo qwue hace.

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  15. buenas a todos, naci en el pueblo en el año 62. Toda mi familia es nacida en el pueblo y para nosotros un lugar entrañable. Ver las fotos es recordar mil momentos vividos en el pueblo.Toda mi infancia y mis recuerdos estan ligados al pueblo.Gracias por el reportaje

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    1. Ya lo creo que te tienen que venir muchos recuerdos a la mente viendo las fotos, cada una de ellas te transportara a un pasaje determinado de la infancia.
      Elena, gracias por dejar tu comentario.
      Saludos.

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  16. Te felicito por tu trabajo realizado sobre el pueblo abandonado de Quintana de la Peña, en el cuál nací yo en el año 1957. Mi casa era la de Celestino y Rosario ( mis ya fallecidos padres). Mis primeras clases fueron con la maestra Celina, en la escuela del pueblo. Muchísimas gracias por tu trabajo, ver estas imagenes me ha traído muy buenos recuerdos de mis años vividos allí; aunque siempre que puedo subo a el, con la nostalgia y pena que me suscita verlo tan abandonado.
    Saludos

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    1. Tus recuerdos de infancia van unidos a una etapa feliz de tu vida en el pueblo donde naciste. Aunque las condiciones de vida fueran duras, de niño se veía todo más dulce, más bonito, con recuerdo incluido para la maestra.
      Otra cosa bien distinta es ver el pueblo ahora en la situación actual, las sensaciones que te tienen que rondar por la cabeza plantándote delante de tu casa y rememorar la de veces que entraste y saliste por esa puerta, la nostalgia te invade por cada rincón de la casa.
      Me alegra que por lo menos sigas subiendo a Quintana siempre que tengas ocasión, las raíces es algo que no se debe dejar de lado nunca.
      Muchas gracias Carmen por tu añorante comentario.
      Saludos.

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  17. Quiero dar mi más sentido pésame a los familiares de Benito Rodríguez, Jesús González y Cecilia González que eran hijos de Quintana de la Peña y que han dejado de estar entre nosotros recientemente.
    También agradecer que haya alguien que todavía se preocupe de estos pueblos.
    Un abrazo a todos los que nacimos en Quintana de la Peña.
    C.G. R.

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  18. Te felicito por la entrañable y estupenda labor que realizas con este magnífico trabajo de recuperar la historia de estos bonitos pueblos.
    Ha sido un placer visitarte.

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  19. GRACIAS,por poner estas fotos tan bonitas de Quintana, mi abuelo era nacido de este pueblo, no se cual fue su casa. Pero lo que si puedo decir es que subo mucho a Quintana, paseo por lo que fue su calle principal y por los alrededores del pueblo, la verdad es que es precioso, he leido a alguien que dice que le inspira soledad, a mi me inspira mucha paz y me siento muy agusto en el. Un saludo. Marimar

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    1. Pues si, allí es donde están tus raíces y los sentimientos se disparan cuando subas por Quintana.
      Intenta averiguar cual era la casa de tu abuelo para que aumenten las emociones.
      La tranquilidad que se respira en este pueblo es impresionante.
      Gracias por dejar tu comentario Mª del Mar

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  20. Soy de Valmartino y subo al quintana cada vez que voy desciendo de alli por parte de abuela, y si me acuerdo de las fiestas de san roque, joder que ambiente. He visto como se desmoronaba y lo expoliaban ver la iglesia abandonada pero con su techo la madera del coro... y como ha ido desapareciendo todo hasta las piedras de entrada del cementerio. cada vez que voy me gusta empaparme de nostalgia meterme en las casas y recordar, recordar los que aun podemos recordar.

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  21. No hablas nada del vecino que ha venido a vivir a este pueblo, me parece que ha venido con su mujer enferma de Barcelona, le han puesto la luz en casa

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  22. Hola hace un par de años tube el gusto de visitar Quintana de la peña y e estado en varias ocasiones y siempre quedé admirado de sus restos y me alegra saber que existen nuevos vecinos ,eso es un buen comienzo ,sin más y dándote las gracias por este estupendisimo documental fotográfico recibe un saludo desde Valdavida que desde Quintana allí a lo lejos se divisa .Te recomiendo que visites el pueblo de Primout en la leonesa comarca del bierzo te encantara saludos. p.d abría algún problema para subir a nuestra página de la comarca www.templete .org el artículo

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    1. Coincidimos en que Quintana de la Peña es un pueblo de gran belleza.
      Si conozco Primout de una visita que le realicé en los años 90, quiero volver en cuanto me sea posible. Es un pueblo de una belleza extraordinaria, con el río pasando por el medio del pueblo.
      Puedes hacer lo que me solicitas siempre que cites su fuente de procedencia. Sin ningún problema.
      Gracias por tus palabras Motri.
      Saludos.

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  23. Hola. Quería preguntarte si se llega en coche al pueblo o en su defecto a que distancia hay que dejarlo. Gracias y enhorabuena por tu trabajo.

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    1. En todo-terreno si se puede llegar, con vehículo normal no. Andando son treinta a cuarenta minutos según el paso que se lleve.
      Saludos

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  24. Yo tambien soy hijo de Quintana y me impresiona ver este reportaje tan bonito.
    Muy bien documentado, se nota que te has preocupado en buscar información
    Muchas gracias Faustino por tu estupendo trabajo. Un saludo

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    1. Si a un hijo de Quintana le ha gustado mucho el reportaje es señal de que esta bien hecho. Es el mejor termómetro que puede haber para medir la calidad del trabajo.
      Me imagino que entonces te serán familiares muchos de los datos que se cuentan sobre este precioso pueblo de Quintana.
      El informante es otra persona nacida en Quintana pero que prefirió conservar el anonimato. La mejor fuente de información sois las personas que nacisteis y vivisteis en cada uno de estos pueblos.
      Muy agradecido por tu comentario.
      Saludos.

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  25. Mi familia paterna es de Santa Olaja de la Acción, al lado de El Valle de las Casas.
    Recuerdo haber ido de chaval desde el pueblo hasta Quintana, monte a través, en la segunda mitad de los setenta, cuando ya estaba totalmente abandonado. Las casas y, sobre todo, la iglesia, aún no estaban tan arruinadas. En alguna de la fotos se ve abajo la inmensa masa verde de los bosques a los pies de los cuales está Santa Olaja. Este verano he estado por allí y me he quedado con las ganas de subir a Quintana, pero esta vez por el camino de la bita, como nos explicaba mi padre y mis tíos y tías.
    Saludos desde Barcelona.

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    1. Si ahora es precioso el pueblo en su ruina, en los años setenta al poco de estar abandonado tenía que ser antologico.
      En la próxima ocasión ya no tienes excusa para subir a Quintana de la Peña.
      Gracias por dejar tu comentario Cesar.
      Saludos.

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  26. Me encantan estos pueblos, aunque me entristece un poco su soledad, que siempre considero inmerecida. Quisiera que alguien me ayudara a situar a Quintana en el mapa. Muchas gracias.

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  27. Es el pueblo de mi padre, tios y abuelos. Mi abuela era Anselma ( la primera casa a la izquierda segun subes), y siempre me encanto. Me parece un pueblo encantado en un entorno de cuento. He ido muchas veces, con mis padres, con la familia paterna, mis amigos y he subidi muchas veces a Peña Corada. La ultima hace un par de años con mi hermano. Me ha gustado mucho tu reportaje y me ha traido muchos recuerdos. Gracias.q

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    1. Buena parte de tus raíces están en este pueblo. Y demuestras que no lo olvidas por la cantidad de veces que subes a Quintana. Me parece fabuloso.
      Como bien dices parece un pueblo mágico, con un entorno maravilloso.
      ¡que vistas se tienen que ver desde la Peña Corada!
      Gracias por dejar tu comentario Luis.
      Saludos.

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  28. Quería darte las gracias por este precioso artículo y por las fotos. Ha sido como volver a pasear por sus calles de nuevo. Tuve la suerte de subir y conocerlo con mi abuelo hace unos años. Mis bisabuelos Anselmo y Andrea vivieron allí. Y de allí era mi abuelo David. Y mi abuela Agripina era del Valle de las Casas. Seguramente con ocasión de alguna fiesta o mercado se pudieron conocer... luego se casaron en el Valle y después vinieron a vivir a León. El pueblo es tal cuál lo describes: delicioso. Gracias de nuevo por evocarme unos momentos preciosos al lado de mi abuelo. Y hacerme imaginar cómo vivieron mis antepasados hace ya tanto tiempo... No te olvido abuelito.

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    1. Me producen gran satisfacción tus palabras por el trabajo bien hecho sobre Quintana de la Peña y alabo tu manera de expresar tus sentimientos y de recordar a tus antepasados.
      Delicioso pueblo, de los que he visto en los últimos tiempos es de los que mejor impresión me ha causado.
      Gracias por dejar tu comentario.
      Saludos.

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  29. Fuí a Quintana a pasear por sus calles y sacar fotografías pero pudo más la agradable conversación con Mariano, les acababan de meter el agua en las casas. Este pueblo y sus poquitos habitantes se merecen que en un futuro no lejano, el pasado sea recordado viviéndolo como un prometedor presente.
    Un cordial saludo.

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  30. Pase ayer por ahí en una ruta ciclista que hacía solo, y me quedé con la curiosidad de saber la historia del pueblo. Muchas gracias por tu reportaje.

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    1. No hay de que.
      Buen lugar para pedalear y buscar la soledad.
      Gracias por dejar tu comentario.
      Un cordial saludo.

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