Erill Castell (Lleida)


Agradecimiento muy especial para Natividad Jordana y su hijo Josep Peguera de Casa Puyol, los últimos en marchar de Erill Castell. Agradable tarde en su compañía rememorando vivencias y recuerdos de su pueblo.

"A Erill Castell no se puede entrar ni por mar, ni por tierra, ni por aire, solo saltando de roca en roca". (Dicho popular).

Una de las joyas escondidas que guarda la despoblación en la provincia de Lleida es este pueblo roquero de Erill Castell.
Pueblo medieval donde se encontraba el castillo de los señores de Erill (castillo del que nada queda) familia muy poderosa que tenían aquí su lugar de residencia. Dueños de la baronía de Erill cuyo territorio se extendía por buena parte de la Alta Ribagorza y la Vall de Bohi.
Población situada sobre un tozal rocoso, con clima muy severo y de inviernos muy largos debido a su considerable altitud (más de 1400 metros). Siempre tuvo difíciles caminos de acceso, andando o en caballería por senderos empinados era la única forma de llegar a esta maravilla de pueblo formado por siete viviendas.
Las cercanas minas de carbón de Malpàs dieron trabajo a varios habitantes de Erill Castell que servía para reforzar un poco la economía local que se sustentaba en torno a la ganadería (ovejas, cabras y vacas) y en la agricultura del cereal principalmente (trigo, cebada, centeno).
Llegaron a conocer la luz eléctrica en los últimos años de vida del pueblo proveniente de una línea que subía desde las minas de Malpàs.

El cura venia desde Malpàs, años más tarde subía uno desde El Pont de Suert y el último que subió a oficiar misa cuando el pueblo estaba ya en su agonía fue mosén Marcelino que llegaba desde el pueblo de Castellars.
Al carecer de escuela los niños bajaban a la de Malpàs aunque el último niño de Erill Castell le tocó acudir a la de Castellars.

"Iba a esta escuela porque se solicitó para que estuviera más acompañado en el camino porque siempre había gente que bajaba a la mina y estaba más transitado que el camino de Malpàs. Había días que bajaba con los burros que trabajaban en la mina para hacer acopio de madera y otras cargas. En la mina me juntaba con la maestra que venía desde el Pont de Suert y desde allí subíamos hasta Castellars. En total hora y media de ida y otro tanto de vuelta. Al llegar de la escuela lo primero hacer los deberes, luego ayudar en las tareas de la casa con los animales y a dormir temprano para al día siguiente volver a la escuela.
En la escuela seriamos nueve o diez: uno de Peranera, dos de Massivert, uno de
L´Hostalet, dos niñas de Erta, una de Sas, una o dos de Castellars y yo.
Así estuve hasta los diez años en que me bajaron a los Salesianos
de Tremp". JOSEP PEGUERA.


El médico subía cuando la ocasión lo requería en caballería desde el Pont de Suert.
El cartero venía desde Malpàs con la correspondencia.
A moler el grano acudían al Pont de Suert, anteriormente lo hicieron a Gironella y Llesp.
Pocos vendedores ambulantes aparecían por tan apartado lugar.

"Vendedores pocos, más bien bajábamos nosotros andando las dos horas de trayecto que había hasta Pont de Suert y allí realizábamos algunas compras, pero aun así alguno si se dejaba ver por el pueblo como uno que llevaba en un morralet azúcar, café, garbanzos, sal, o alguno con una caballería vendiendo vino y aceite, también me acuerdo de unas mujeres que venían desde el pueblo de La Vansa vendiendo hierbas medicinales". NATIVIDAD JORDANA.

La Festa Major se celebraba el primer domingo de octubre.
Se oficiaba una misa, una comida con familiares y allegados y el baile que normalmente se hacía en el patio de Casa Puyol o en el de Casa Mongay donde no faltaba el acordeón de Pere de Casa Hostal de Viu de Llevata.
El primer domingo de mayo acudían en procesión a la ermita de Santa Margarida donde se juntaban con los de Malpàs, Peranera y Castellars.
Se hacia una misa y después una comida en la explanada de la ermita normalmente a base de tortillas, carne de pollo o de conejo terminando los postres con los típicos crispells.

La vida cotidiana del pueblo transcurría con el quehacer diario de los animales y las labores del campo que en verano al hacerse de sol a sol no dejaba tiempo libre pero si en invierno donde los días eran más cortos por lo que los vecinos al caer la noche se reunían en alguna casa a hacer la ¨venllada¨: jugar a las cartas, charlar y hacer el resopó (comida ligera y frugal por la noche).
La emigración sacudió a este pueblo como a tantos otros y sus vecinos debido al aislamiento y malos caminos que padecía el pueblo se fueron marchando principalmente al Pont de Suert y a Lleida en busca de otro sistema de vida.
En 1970 Erill Castell se quedó completamente vacío con el cierre de Casa Puyol.

"Un año antes se había cerrado Casa Mongay, y ya solo quedábamos nosotros, yo estaba viuda y tenía a mi cargo a mis padres que estaban ya mayores y a mi hijo que era pequeño, así que ya no teníamos futuro en el pueblo y además nadie quería subir a trabajar de criado a Erill Castell porque había que hacer todo el trabajo a mano y preferían contratarse en otros pueblos más bajos donde ya se empleaba maquinaria agrícola. Por lo que decidimos vender el ganado y bajarnos hasta el Pont de Suert. Nos costó mucho adaptarnos al cambio, acostumbrados a vivir en una casa grandísima con mucho espacio para todo pasamos a vivir en un piso de 60 metros, imagínate. Claro que seguíamos subiendo por el pueblo, quedaron muchas cosas en casa que no se pudieron bajar, hasta que lo saquearon o lo rompieron. Reparábamos las goteras en los tejados hasta que empezaron a romperse las vigas y venirse todo abajo". NATIVIDAD JORDANA.

Visitas realizadas en septiembre de 1997 y en noviembre de 2011.

PUBLICADO POR FAUSTINO CALDERÓN.

Erill Castell en 1997.




Llegando por el camino de Malpàs al coronar una cuesta aparece de repente una visión insólita: Erill Castell y su impresionante ubicación.



El pueblo visto desde el sendero de Esperan.




La iglesia de la Asunción.




Otra vista de la iglesia, el cementerio adosado a la izquierda. La abadía a la derecha.




Interior de la iglesia. Altar mayor y retablo, tenía dos capillas laterales: la de la izquierda era de Casa Puyol y la de la derecha de Casa Mongay. Una talla de madera policromada de la Mare de Déu amb el Nen se encuentra en el Museo Diocesano de Lleida.



La calle vista desde el atrio de la iglesia. La abadía, fuente y Casa Puyol.




La abadía. No se conoció cura residente en el pueblo. Era utilizada por familias de trabajadores de las minas de Malpàs como residencia.



Casa Puyol. Portada dovelada con dos inscripciones de fechas distintas: 1720 y 1771. Fue la última casa que se cerró en Erill Castell y una de las más pudientes del pueblo.
"Yo no soy nacida en Erill Castell, soy del cercano pueblecito de Iran. Aquí vivían mis tíos pero como no tuvieron descendencia, a los catorce años me vine a vivir con ellos para cuidarlos y no perder la tradición de heredar la casa cuando llegara el momento". NATIVIDAD JORDANA.



Trasera de Casa Puyol.




La calle asciende hacia la parte alta del pueblo donde se encuentran Casa Marco y Casa Mongay.



Casa Mongay. La penúltima casa que se cerró en Erill Castell y otra de las casas pudientes del pueblo.



Casa Marco. Sus propietarios emigraron a Lleida.




Casa Ruche en la parte baja del pueblo, marcharon al Pont de Suert.




Casa Abella, un poco escondida en la parte baja del pueblo. La aparición del ladrillo da idea de que hubo una reforma en su fachada poco antes de su abandono. Marcharon al Pont de Suert.



Casa Susana, fue la primera que se cerró en Erill Castell. La adquirieron los de Casa Marco para utilizarla como cuadra y pajar.



La calle pasaba por el porche bajo cubierto e iba a dar a la parte baja del pueblo donde estaba el lavadero.



Fuente y lavadero.




Antiguo pozo de donde se suministraban de agua los vecinos hasta que la canalizaron hacia las dos fuentes del pueblo.

21 comentarios :

  1. Qué pena da ver estos pueblos ya abandonados, me imagino que ya sabes que yo estoy recorriendo todos los pueblos de La Rioja, todos tiene su encanto, pero para mi los abandonados tiene algo especial.
    Qué suerte que tienes con conseguir tanta información.
    Un saludo
    Paca

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  2. Hermosísimas imagenes amigo Faustino. La verdad es que no conocía este lugar que me apunto en mi interminable lista de lugares que quiero visitar alguna vez.
    No se exactamente porque pero me ha recuerda mucho a Muro de Bellos, lugar que tu muy bien conoces.
    Un saludo.

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  3. Interessant emplaçament. Gràcies pel teu treball.

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  4. Muy bonito el pueblo, y en un enclave magnífico. Es una pena que poblaciones así caigan en el olvido y se abandonen.

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  5. Madre mia!que bonito de todas formas el emplazamiento es bastante similar a otros puelos de lleida no Faustino?.Que gozada para visitar y que duro para vivir.A mi si me dices que es el tibet me lo creo.Lo que tiene mala leche es que las fiestas patronales fueran en Octubre !vaya rasca!.Un abrazo F,quien tuviera tus piernasaustino

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  6. Que lástima de que estos pueblos continúen así. Lo que más me ha impactado es que aún se mantengan las campanas en lo alto de la torre expuestas a un posible expolio. Su voz única es uno de los pocos vestigios que quedan en este pueblo y una lástima que permanezcan sin ningún cuidado ya que su sonido es el mismo que oyeron los antiguos habitantes en su día a día comunicando los acontecimientos relevantes. Con su enmudecimiento murió la vida de este pueblo. Una lástima!!!

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  7. Toda una exhibición de arquitectura popular, en un marco incomparable, que deja entrever unas condiciones de vida realmente duras y difíciles. Excelente trabajo fotográfico, que palidece al lado de lo que supone la aportación que en este reportaje se hace a la memoria de este pueblo de la Alta Ribagorza.
    Un último apunte relacionado con el comentario anterior; me atrevería a decir que no existen ladrones que tengan ni una décima parte del espíritu de aquellas gentes de antaño que en su día fueron capaces de trasladar una campana hasta ese lugar y elevarla hasta su actual emplazamiento.
    Muy buen trabajo.

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  8. Estas haciendo un gran trabajo , te felicito , no vi ningún pueblo gallego en tus reseñas , y te puedo asegurar que hay muchos , es triste , pero también es real ! . Gracias por recordarnos tantas cosas .

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    1. Faustino Calderónviernes, 16 marzo, 2012

      Gracias Rori por tu comentario, es verdad que no hay pueblos gallegos en el blog pero los habrá.

      Saludos.

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  9. Una pena con tan magníficos parajes. Buena presentación.. Saludos

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  10. Et felicito per aquesta web els meus padrinsson de aransis a prop de la conca de tremp m´agradaria saber si algun dia spodria tornar habilitar aquests pobles seria la primera de comprar una casa

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  11. Muchas gracias por esta magnifica pagina,muy buen trabajo.
    Es una lástima que esté deshabitado.

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    1. Gracias por tus palabras.
      Si es una lástima que este deshabitado, como tantos otros pueblos, pero por lo menos que quede el legado de su memoria y que admiremos y valoremos como se vivía en estos lugares.
      Saludos.

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  12. Echando cuentas, hace ya casi medio siglo que quedó deshabitado. Sin embargo se conserva bastante bien, seguramente por lo que dice el dicho que hay que llegar saltando de roca en roca. Me ha sorprendido sobre todo el interior de la iglesia.
    Un gran reportaje sobre este bonito lugar, amigo Faustino.
    Un abrazo

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    1. Su aislamiento que un día empujó a los vecinos a marchar es lo que ahora ha propiciado que el pueblo conserve un relativo buen estado. No se puede llegar con vehículo por lo que para llevarse piedras y tejas lo tienen más complicado, aun así este pueblo no se ha librado del expolio como tantos otros.
      Te remito al comentario nº 7 que dejó mi buen amigo Fernando para entender mejor el aislamiento que padecía esta maravilla de pueblo.
      Un abrazo Antonio.

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  13. mis abuelos y demas ancestros maternos son de este pueblo, yo vivi de pequeño un tiempo con ellos antes de abandonar ya que la vida alli era muy dura y muy lejana de todo, me encanto este reportaje y nuestra casa aun esta al "pie", gracias por el reportaje.........saludos

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    1. Ya lo creo que tuvo que ser dura la vida en esta maravilla de pueblo.
      No hay más que ver donde esta ubicado y los difíciles accesos que tiene aun hoy día.
      Me alegra que te haya gustado el reportaje y que te haya traído buenos recuerdos.
      Gracias por dejar tu comentario Josep.
      Saludos.

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  14. gracias por responderme y abusando de la confianza me gustaria pedirte la foto o fotos que tengas de casa abella que es la casa de mis abuelos, seria estupendo ya que asi podria adjuntarla,s al arbol genealogico,seria una gran aportacion aunque tuviera que pagartelas, perdona mi atrevimiento, y gracias nuevamente

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    1. No es ningún atrevimiento, no estas pidiendo algo imposible. Cuando se piden las cosas con buena educación no se pueden negar a nadie.
      Lo único que siento decirte que solo tengo esta fotografía de Casa Abella vista por su parte lateral.
      Tenía otra imagen de la fachada principal pero lamentablemente salió borrosa y la eliminé.
      Si te interesa esta imagen mándame tu correo electrónico y te la mando con mucho gusto a mayor resolución.
      Saludos.

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  15. Me has emocionado!Desde hace unos pocos años vivo en Pont de Suert y aquí fue donde conocí a Nati, la misma que entrevistaste y a su hijo Pepito. La conocí en la residencia y lamentablemente murió en 2015 pero esa cascarrabias, fuerte y valiente mujer me conquistó el corazón y paso a ser mi "abuela". Pasé horas a su lado escuchando anécdotas de su vida y aprendiendo de ella la fortaleza que cualquier mujer debe tener. Siempre quise visitar Erill Castell (hice un intento pero con la calor el camino se hizo eterno) y ahora has vuelto a despertar en mi esas ganas de visitar un lugar tan especial para mí. Gracias!! Gracias por mantener viva la historia de un pueblo en el que vivió gente imprescindible para este mundo.Le haré llegar la entrada del Blog a Pepito. Un abrazo.

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    1. De forma muy esporádica he mantenido algún contacto con Josep (Pepito) y me contó lo de su madre que había fallecido en 2015.
      ¡Ya lo creo que aprenderías mucho de ella escuchando todas sus vivencias!
      Con más de 90 años vividos darían para haber escrito más de un libro.
      Pues nada anímate a visitar Erill Castell. El camino es largo pero la recompensa es altamente satisfactoria. Un pueblo sorprendente y desconocido.
      Y un buen homenaje que puedes hacer en memoria de Natividad visitando el lugar donde pasó buena parte de su vida.
      Gracias Asmeiga por dejar este bonito comentario.
      Un abrazo.

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