
Estado actual : Deshabitado.
Altitud : 1.105 metros.
Distancia en kilómetros a :
Alpuente : 11 km.
Valencia : 97 km.
Madrid : 315 km.
Acceso : Por una pista de 4 km. sin señalizar en buen estado que sale junto al pueblo de El Hontanar. Los 2 km. primeros en buen estado para todo tipo de vehículos y los 2 km. siguientes en todo terreno ó a pie (30 minutos).
Comarca : Los Serranos.
Agradecimiento muy cordial para Arturo Cortés Collado, ameno y agradable informante, antiguo vecino de Vizcota del que se marchó siendo un niño al pueblo de El Collado por lo que nunca le ha perdido la pista a su pueblo.
Vizcota es una de las numerosas aldeas que pertenecen al ayuntamiento de Alpuente. Situado en la solana a la orilla de un cerro denominado la Muela Catalana. Poco va quedando de los tiempos en que esta bonita población de Vizcota llegó a contar con casi una treintena de viviendas. Muchas de ellas ya dieron con sus huesos en el suelo y actualmente unas siete ú ocho son las que se mantienen en pie dando fisonomía a Vizcota. Duras condiciones de vida en este pueblo donde nunca llegaron a conocer la luz eléctrica y padecian unos inviernos muy rigurosos con malas comunicaciones pues solo había caminos de caballerías. Dedicados desde siempre al cultivo de cereal (trigo, avena y cebada) y algunos viñedos complementandose con pequeños rebaños de ovejas en cada casa. Si había escuela en la aldea, pero carecían de los demás servicios básicos y así tenían que desplazarse hasta el pueblo de El Collado para asistir a los oficios religiosos y para el servicio sanitario acudían hasta Alpuente, en casos muy graves iban a buscar al médico con un burro para que viniera a visitar al enfermo. Marcelino Perez se encargaba de traer la correspondencia montado en un burro y años más tarde haría esa función su hija caminando. A moler el grano se desplazaban hasta el molino de La Jarra en Titaguas y otras veces iban al pueblo turolense de Arcos de las Salinas. Las compras en general acudían a realizarlas a Alpuente, aunque algún vendedor ambulante se dejaba caer por Vizcota como rememora Arturo Cortés : ¨Me acuerdo especialmente de un señor que le llamaban el manco de Hontanar, no tenia brazos y llevaba un cajón en la parte delantera sujeto a los hombros con unas correas. Vendía cerillas, hilos, agujas, chocolate, etc. Las propias mujeres que le compraban le cogían la mercancía y le pagaban el dinero y recogían las vueltas si se daba el caso. También aparecían comerciantes de Arcos de las Salinas que venían a comprar huevos, pollos y conejos, se vendían muy bien pues Arcos en esa época tenia mucha vida ¨. Había mucha armonía entre la gente y en las noches veraniegas la gente acudía a la plaza a sentarse a la fresca donde había un olmo muy grande. Pero Vizcota no se libró de la emigración que tanto azotó esta comarca de los Serranos y así sus vecinos se fueron marchando en busca de mejores condiciones de vida hacia las capitales (Valencia y Barcelona) y pueblos dispersos de la provincia. En el año 1965-1966 quedaban cuatro familias en el pueblo y decidieron irse practicamente a la vez viendo ya que Vizcota estaba sentenciada y había que buscar otros lugares con mejores infraestructuras y calidad de vida, y asi las familias de Agustín Collado y Rafael Rubio se fueron ambas al pueblo de Burjassot, la familia de Ramón Herrero se marchó para Barcelona y Adelaida Sanmiguel que estaba viuda se quedó en el cercano pueblo de El Collado. Posteriormente en los años 90 se instalaron allí unos campamentos de verano que venían desde el pueblo de Torrent, se edificaron unas duchas y letrinas, unas bancas de piedra y en tiendas de campaña hacían la vida. Estuvieron acudiendo varios veranos hasta que dejaron de aparecer por allí.
La casa del tío Montes en la parte más baja del pueblo y junto al camino que lleva a el Hontanar.
La casa de la tía Adelaida y la del tío Simeón.
Las mismas casas vistas desde el patio interior : a la izquierda la de la tía Adelaida y a la derecha la del tío Simeón.
Restos de lo que un día fue la escuela de Vizcota. Arturo Cortés evoca aquellos años escolares : ¨ Acudían también aquí los niños de el Hontanar y los de la Hoya de Gil Abad. Nos juntabamos hasta 20 niños en la escuela, aquí aprendimos lo que podiamos en esos tiempos. Siempre tengo el recuerdo de estar estudiando dentro de la escuela y estar viendo por la ventana como trillaban en la era que había al lado. Me acuerdo de una maestra (no recuerdo su nombre) que era de Algeciras, tenia tres hijos aquí viviendo con ella (la casa de la maestra estaba encima de la escuela), estuvo varios años dando clase en Vizcota y cuando acababa el curso en Junio me acuerdo de verlos partir con las maletas andando hasta un lugar que le llamaban la Peña del Brinco en la carretera entre Titaguas y Aras. Tenían una hora de trayecto hasta ese punto y allí cogían la Chelvana que hacia el recorrido Valencia- Ademuz para poder desplazarse a la capital y desde allí a su tierra ¨.
La casa del tío Simeón vista desde la escuela.

Esta era la primitiva calle que subía hacia la parte alta del pueblo.
La casa del tío Antonio a la izquierda en ruina total y la casa del tío Agustín a la derecha que a duras penas se sostiene en pie.
La casa del tío Antonio y la del tío Vicente en la parte más alta del pueblo.

Bajando hacia la plaza y la parte baja del pueblo.

La fuente a la izquierda y el lavadero a la derecha.
Veronica dedicada a los santos Abdón y Senén en las afueras del pueblo. (Son similares a los peirones de Aragón). Cada semana un vecino se encargaba de poner y mantener una vela encendida.
Hola Faustino, ya tenia mucha ganas de ver novedades en tu Blog.
ResponderSuprimirMuy interesante esta entrada, da la sensación de ser un pueblo muy modesto, y parece bastante aislado. Me pregunto si Vizcota no tenia iglesia, antiguamente era extraño (por lo menos aqui en Huesca) que no la tuvieran. Como muy bien sabes aqui cualquier aldea con dos casas tenia su iglesia o ermita en su defecto.
Un abrazo.
Pues si Cristian, Vizcota nunca tuvo iglesia ni ermita, ni tampoco fiestas patronales. Como bien dices en Huesca cada pueblo,aldea ó incluso pardina tenia su iglesia e incluso celebraban fiestas mayores. En Teruel y Castellón es frecuente ver mases (aldeas) con más de treinta casas sin iglesia alguna y lo mismo sucede en Andalucia con las cortijadas, algunas de gran tamaño (más de treinta viviendas) que tambien carecian de iglesia.
ResponderSuprimirSon diferentes costumbres y tradiciones en cada provincia y ahi radica lo bonito de conocer muchos lugares.
Saludos.