Ya no son deshabitados

Hoy toca hacer un paréntesis en los reportajes sobre los pueblos deshabitados y tener un recuerdo para aquellos que han ido a la inversa. En su tiempo llegaron a estar deshabitados pero resurgieron y volvieron a la vida.

Hay unos cuantos más por toda la geografía española, pero sirvan estos nueve pueblos como ejemplo de todos ellos.

A través de diversas fotografías tomadas en los primeros años 90 cuando empezó mi gran afición por visitar estos lugares va desde aquí un pequeño homenaje a todos esos pueblos que han vuelto a renacer y esperando que dentro de unos cuantos años podamos hablar de unos pocos más.

Montañana (Huesca), año 1995.

Un museo al aire libre es lo que a mi me sugiere Montañana. Darse un paseo por sus calles empedradas, pasadizos, recovecos, calles en cuesta, puentes, torres defensivas, etc, es transportarnos de lleno a la Edad Media. Es un deleite para la vista.
Pero a este pueblo también le toco la varita mágica de la despoblación y llego a estar moribundo durante muchos años pero volvió a rebrotar con fuerza.

Mi admirado y recordado José Antonio Labordeta decía de este pueblo en su libro Aragón en la mochila: ¨Por una pista de polvo y piedra desembocas al final ante una visión insólita: Montañana.
Esta completamente vacía esta vieja ciudad fortificada a la que se entra bajo un arco defensivo y que a través de calles vacías, descubres poco a poco, como los buenos y excelentes platos¨.


José Luis Acín Fanlo en su maravilloso libro Paisajes con memoria- Viaje a los pueblos deshabitados del Alto Aragón la describe así: ¨Pasado Puente de Montañana surge el cruce que conducirá a una de las poblaciones más interesantes, maravillosas, importantes, olvidadas y dejadas de Aragón, a la medieval Montañana. Deambular por sus calles es algo que transporta a otros tiempos ¨.
Más adelante hace una reseña del pasado y presente del pueblo: ¨Allá a finales de los setenta llegué por primera vez a este magnífico lugar. Allí departí con el último habitante del lugar, que aguantaba en soledad dando vida a tan increíble pueblo, resistiéndose a abandonarlo. En numerosas ocasiones he vuelto y he visto con agrado como ha ido paulatinamente recobrando habitantes, esperando que se tomen las medidas necesarias para su recuperación, para devolverle aquella primitiva y bella fisonomía, evitando así la pérdida de un sensacional conjunto monumental, la desaparición de tan inigualable núcleo¨.

Serian incontables los halagos hacia esta impresionante población, que sin lugar a dudas la encuadro dentro de los pueblos más bonitos de España, a la altura de Albarracín, La Alberca, Pedraza y tantos otros.
Es evidente que este pueblo no podía quedarse condenado al olvido y a la soledad, y Montañana en quince años ha pegado un cambio enorme, las calles arregladas, multitud de casas restauradas, la iglesia y la ermita recuperadas por descendientes de los que marcharon y de otras gentes venidas de fuera.



Lanuza (Huesca), año 1996.

Otro ejemplo de recuperación es el del bellísimo pueblo de Lanuza en el valle de Tena.
En los años setenta se quedó vacío este pueblo por la expropiación forzosa de viviendas y tierras por la construcción del embalse de Búbal.
Así siguió durante varios años y a mediados de los noventa en mi primera visita a este pueblo apenas la iglesia y tres o cuatro viviendas estaban en buen estado, el resto era una sucesión de casas abiertas, tejados hundiéndose, calles en mal estado, etc. pero la encomiable labor de sus antiguos vecinos que consiguieron la reversión de sus casas y poco a poco las fueron levantando y dotándolas de todo tipo de servicios e infraestructuras ha hecho que Lanuza sea a día de hoy un lugar digno de visitar. Actualmente todas las casas están recuperadas y cuentan con una población fija de más de 25 personas además de la población veraniega.
Un buen ejemplo del cambio de Lanuza se puede ver en el magnífico blog de Angelines: El bosque de trimbolera .



Poyales (La Rioja), año 1993.

Este pueblo de la comarca de Enciso, antigua cabecera de ayuntamiento que englobaba los pueblos de El Villar, Navalsaz y Garranzo, se quedó despoblado en la década de los 60 como varias del entorno a causa del declive de la industria textil de Enciso y Munilla y a la falta de servicios básicos. Estuvo varios años en silencio absoluto hasta que en los últimos años 80 empezaron a establecerse nuevos pobladores hasta llegar a un número de 10 en la actualidad, contando con diversas infraestructuras para hacer más cómoda la vida en el pueblo, vislumbrándose que en un futuro ira a más. Cuenta con una casa rural, taller de cerámica y varias casas restauradas.




Villaescusa del Butrón (Burgos), año 1992.

Aunque Villaescusa nunca se llegó a quedar vacío del todo, sirva también como ejemplo de pueblo que estuvo a punto de tocar fondo y consiguió levantarse. Pueblo de buen volumen (unas 70 casas) que tenia ayuntamiento, escuela, farmacia, dos bares, vio como en los años 60 la emigración azoto el lugar y se llevo a casi todos sus vecinos rumbo al País Vasco y solo dos casas se mantuvieron abiertas.
En el año de mi visita (1.992), se había reducido a una casa (2 personas) la que permanecía abierta y paseando por este bonito pueblo uno se encontraba con unas cuantas casas recuperadas para el veraneo y bastantes casas en ruina.
Veinte años después el panorama es bien distinto, ya son cinco las casas abiertas durante todo el año, además de un bar, y el número de casas arregladas ha ido en aumento por lo que en verano alcanza una población veraniega estimable.
Buen trabajo el de los vecinos que han conseguido levantar este pueblo antes de que cayera al abismo de la despoblación.



Ibort (Huesca), año 1994.

Como tantos otros pueblos del Serrablo, Ibort se quedó sin gente en los últimos años 60.
Veinte años de soledad y abandono hasta que en la segunda mitad de los años 80 empezaron a llegar al pueblo un grupo de neo-rurales que se instalaron en algunas casas del pueblo y que formaron la asociación Artiborain junto con los nuevos inquilinos de Aineto y Artosilla y consiguieron de la administración la cesión de Ibort encargándose de restaurar y mantener el pueblo. En la visita realizada en el año 94 apenas un grupo de ocho o diez personas residía en el pueblo, hasta llegar a un número aproximado de 50 personas en la actualidad recuperando oficios tradicionales en consonancia con el medio ambiente y realizando actividades veraniegas.



Ligüerre de Cinca (Huesca), año 1995.

Pueblo del Sobrarbe que se quedó abandonado por la construcción del embalse de El Grado en cuyas orillas se encuentra.
Durante muchos años estuvo aislado sin acceso alguno, con las casas en ruinas y las calles devoradas por la vegetación, hasta que a últimos de los 80 la U.G.T. consiguió la cesión del pueblo para recuperarlo y destinarlo a uso turístico y social.
En la visita realizada en el año 95, se estaba llevando a cabo la rehabilitación del pueblo y recuperación de edificios y todavía quedaba alguna calle enmalezada. Años más tarde empezó a funcionar como lugar de ocio y vacaciones con un lavado de cara total al pueblo pero respetando su configuración antigua en la medida de lo posible.



Escriche (Teruel), año 1992.

La baronía de Escriche comprendía un amplio territorio con varias masías en su término y con la llamada Casa Grande o casa de los barones de Escriche como centro neurálgico del lugar. Además de la citada casa, se componía de la iglesia de San Bartolomé, cementerio y viviendas de los trabajadores.
Palacio de gran valor arquitectónico y artístico que llevaba bastantes años abandonado hasta que lo adquirió en 2001 la Diputación provincial de Teruel para restaurarlo y convertirlo en futuro centro hotelero.



Badaguás (Huesca), año 1994.

Aquí si que no se puede decir lo mismo que en Ligüerre de Cinca que se respetó el modelo antiguo.
Este pueblo de la Jacetania quedo abandonado en los 60 y en los 90 el pueblo estaba en relativo buen estado con varias casas en pie, hasta que lo adquirió la constructora Fadesa que lo convirtió en una urbanización con hoteles, apartamentos y campo de golf.
De Badaguás ya solo queda el nombre y la iglesia parroquial, todo lo demás no tiene ningún parecido con el pasado.



Mas de los Pastores (Teruel), año 1994

Pequeña aldea perteneciente al pueblo de San Agustín que quedó abandonada en los años 60 y fue adquirida por un promotor valenciano para construir una urbanización de lujo.
Otro pueblo que se puede decir que solo conserva el nombre, ha perdido toda su identidad.

7 comentarios :

  1. La foto que has puesto de Lanuza es un tesoro, aún estaban todas las casas. La CHE tiró todas las que no se revertían, por seguridad, y aquellos días parecía que había una guerra. Ahora miramos hacia el futuro.
    La fuerza de Lanuza está en la inquebrantable unión de los vecinos.
    Gracias Faustino. Soy seguidora de tu blog porque es el homenaje a unas gentes que vivieron y lucharon por su pueblo, aquí el tiempo no las dejará en el olvido.
    Angelines

    ResponderEliminar
  2. Hubo unos años cruciales, los años 60 y 70, en que las condiciones de vida en los pueblos seguían siendo tan penosas como siempre pero la gente tuvo la oportunidad de irse y se fue. Hasta los años 80 no se llevó a mi pueblo el agua potable, pero ya no había marcha atrás en el éxodo. Pero los que se fueron no pierden las raíces tan fácilmente. Son ellos los que han recuperado las casas, los que vuelven aunque solo sea en verano. Añádase a esto gente de la ciudad que quiere tener pueblo, una casa en el pueblo. ¿conoces la página www.sanmigueldepedroso.es? La página es y la mantienen un padre y su hijo de Bilbao, que visitan frecuentemente el pueblo donde compraron casa. Cuánto hacen esas páginas y blogs, incluido el tuyo, porque los pueblos deshabitados no se olviden, se aprecien, y quizá muchos de los que se fueron vuelvan la mirada....como yo.
    Jose Luis Sáez

    ResponderEliminar
  3. Vuelvo a entrar otra vez en tu blog, me pone la carne de gallina. Cuando veo las fotos pienso en todas las familias que marcharon por fuerza o por necesidad, da lo mismo. Se pierde el arraigo.

    ResponderEliminar
  4. Es estupendo que algunos pueblos vuelvan a ser habitados por sus antiguos vecinos, otros por desgracia, no tendrán tanta suerte.

    ResponderEliminar
  5. GRACIAS FAUSTINO AMIGO POR REGALARNOS ESAS IMAGENES E HISTORIAS TAN BELLAS, DE LOS PUEBLOS DE LA MADRE PATRIA. DESDE EL SALVADOR EN CENTROAMERICA, SEGUIMOS SEMANA A SEMANA TU BLOG, Y NO TENEMOS CONQUE PAGARTE, TU EXTRAORDINARIO TRABAJO QUE NOS LLENA DE ILUSION Y TERNURA. SALUDOS ENTRAÑABLES

    ResponderEliminar
  6. Me alegro de lo que dices y por lo que veo ; y te vuelvo a dar la enhorabuena por tu blog.


    Guillermo

    ResponderEliminar
  7. Es un sentimiento contrapuesto ya que por una parte me alegro y por otra no. Al quedarse deshabitados la naturaleza vuelve a apropiarse de lo que es suyo y a reparar lentamente el daño que el hombre causa en ella, los animales vuelven a recuperar el espacio y a vivir sin el miedo a su presencia.

    Saludos

    ResponderEliminar