Matillas la Vieja (Guadalajara)


Agradecimiento para los hermanos Cañamares (Margarita y Pedro), pertenecientes a la última familia que habitó en el pueblo y del que aun cuando marcharon siendo niños guardan un gran recuerdo del sitio que les vio nacer.

Matillas ha dado nombre a dos pueblos distintos, si bien actualmente lo lleva el lugar que era conocido como la Estación (grupo de casas que se fueron formando alrededor de la fabrica de cemento El León y de la estación de ferrocarril), anteriormente y durante varios siglos llevo este nombre el pueblo que esta situado en un altozano un kilómetro y medio arriba y que tras acabar su ciclo de vida y quedarse vacío cedió su nombre e incluso sus fiestas patronales al barrio de la Estación.
Catorce viviendas componían Matillas la Vieja que vivían de la agricultura (trigo, cebada y centeno principalmente) y de la ganadería (ovejas), varios de sus vecinos trabajaban en la citada fabrica de cemento lo que suponía un buen aporte para la economía familiar.
Celebraban sus fiestas patronales el 8 de diciembre para la Purisima (Inmaculada Concepción).
Las segundas fiestas eran para San Antonio el 13 de junio, día elegido además para celebrar las primeras comuniones en el pueblo.
Misa, procesión y al finalizar se hacia el subastado de los maneros para el año siguiente (llevar las andas de la virgen).
El baile por la tarde-noche se realizaba en un amplio pajar bien acondicionado para la ocasión, y donde no faltaban las clásicas bromas de algún mozo de apagar los candiles con el consiguiente alboroto.
Otra fecha muy señalada era el Jueves Lardero ( jueves anterior al miércoles de Ceniza), en el que la gente joven acostumbraba a ir pasar el día al monte haciendo una comida campestre a base de tortilla con chorizo.
Muy concurrida era también la matanza con gran presencia de familiares y donde al día siguiente había costumbre de comer unas suculentas migas.
El día de Todos los Santos no faltaba tampoco el chocolate con churros.
Don Arsenio y don Epifanio fueron los últimos sacerdotes que subieron a oficiar misa en la parroquial de Matillas.
Don Eladio era el médico que subía desde la Estación, mientras que el veterinario venia desde Castejón de Henares.
Normalmente los vecinos acudían a Jadraque a realizar compras o bien a Mandayona que también era pueblo importante y había farmacia, aunque se recuerda al pescadero de Jadraque subir con la mercancía para vender en Matillas montado en una bicicleta.
Asimismo solían aparecer por el mes de junio cuadrillas de segadores provenientes de Ciudad Real para trabajar en la siega en las fincas donde se les contratase.
La vida transcurría apaciblemente en Matillas y la juventud bajaba los domingos a la Estación donde había cine y baile, pero los niños con cualquier cosa eran felices.

"Es verdad, con cualquier cosa nos entreteníamos: nos poníamos a desenvainar judías para algún vecino sentados en un lateral de la iglesia y a cambio nos daban un par de manzanas a cada niño, otras veces nos íbamos a hacer compañía al tío Eugenio que vivía solo y le ayudábamos en alguna tarea de la casa, o bien nos sentábamos con nuestras madres a aprender a coser. El cura cuando subía los domingos nos hacia unos columpios y jugábamos con él, era todo de una sencillez tremenda visto a los ojos de hoy día pero a nosotros nos complacía mucho". MARGARITA CAÑAMARES.

El pueblo a pesar de todo se fue apagando poco a poco porque la gente se fue bajando para el barrio de la Estación donde había trabajo en la cementera y donde había más comodidades e infraestructuras, siendo Valeriano Cañamares y su familia los últimos en marchar de Matillas en el año 1965.

"En el año 64 nos habíamos quedado solos en el pueblo, así estuvimos un año, hasta que mis padres decidieron también bajarse para la Estación pues allí ya no subía nadie, mi padre estaba a turnos en la fabrica de cemento y nosotros teníamos que bajar todos los días a la escuela". PEDRO CAÑAMARES.


Así se acabó para siempre la vida en Matillas después de siglos de existencia, cediendo su nombre al lugar que habían visto nacer y crecer desde su posición dominante.

Visita realizada en marzo de 2011.

PUBLICADO POR FAUSTINO CALDERÓN.

Los dos Matillas, viejo y nuevo vistos desde el camino de Argecilla.



La iglesia parroquial de Nuestra Señora la Blanca, con el cementerio adosado por detrás. Buenas vistas de todo el valle.



Portada de acceso al templo. A la derecha granero de propiedad eclesiástica.



Interior de la iglesia. Altar mayor. Vigas y cascotes por el suelo. "Se llevaron un cuadro de la virgen y unos jarrones cilíndricos muy llamativos para colocar flores". MARGARITA CAÑAMARES.



La escuela. En la planta de arriba estaba la vivienda de la maestra. En las primeras décadas del siglo XX subían niños desde la Estación a esta escuela, aunque en los años 60 fue al revés, al cerrarse esta escuela porque el pueblo se estaba quedando vacío, los últimos niños que quedaron tenían que bajar a la escuela de la Estación.



Plaza mayor de Matillas.




El ayuntamiento, en su planta baja tenia un habitáculo dedicado a calabozo, que si tuvo uso en siglos pasados pero que en la época actual se utilizaba para que pernoctara algún mendigo o gente de paso. Por aquí se accedía también a la vivienda de la maestra por una escalera exterior aun visible. A la derecha la fragua.



Las viviendas apenas se pueden sostener en pie y son restos irreconocibles de lo que fueron en el pasado.



La casa de la tía Vitorina en un lateral de la plaza, medio entera todavía la fachada.



La casa del tío Eugenio, el tejado cedió y aguantan como pueden los muros.




Vista desde la iglesia del actual pueblo de Matillas y anteriormente conocido como la Estación, destaca la fabrica de cemento con su altiva chimenea.



En la parte baja del pueblo otro grupo de viviendas que se encuentran aun más caídas entre una amalgama de vigas y cascotes.



Bodegas subterraneas.

10 comentarios :

  1. Hola, Faustino, buen post. Lo de "el barrio de la Estación" ha ocurrido en muchos lugares, que acaba fagocitando al núcleo central, me ha traído recuerdos de juventud de un pequeño pueblecito de palencia al que le quedan 13 habitantes y van a comprar, a la escuela, a urgencias... a la Estación.
    saludos desde maestrazgomagico.blogspot.com
    RAUL

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  2. Hola Faustino, muy bonito este reportaje, aunque el pueblo da la sensacion de haber sufrido un bombardeo.
    Me gustan especialmente las fotos de la iglesia y las bodegas.
    Me ha gustado mucho, lo apunto para visitar.
    Un saludo.

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  3. Estimado Faustino:tu reportaje como siempre estupendos, otro para pintar, sobretodo las fotos de la iglesia y la vista de Matillas
    Un saludo.

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  4. un artículo excelente mi querido amigo,yo soy de jadraque,y mi padre trabajó en la cementera león de matillas,pero al cerrar la cementera nos trasladamos a un pueblo de valencia,al que lo trasladaron desde alli a otra cementera de aqui.cada mes voy a jadraque porque toda mi familia estan alli:tios,abuelos,primos....siempre he querido visitar matilla la vieja porque mi abuela me habló del lugar,me lo apunto para verlo la proxima vez de vaya!!gracias!! ;)

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  5. Faustino me parece un reportaje fantástico y muy emotivo, yo no he conocido Matillas tal y como nos la has descrito, Matillas para mi era una sola que es lo que veía desde el tren a mi paso para Baides.
    En las fiestas de Baides conocí a un chaval de Matillas, guapo mozo, creo recordar que se llamaba Jose?? pero que ya no he vuelto a saber nada más de él.
    Los que ya tenemos unos años, como es mi caso, y vemos reportajes como el que tú has hecho nos invade una gran añoranza pues ves como pueblos que han estado llenos de vida ahora parecen ciudades fantasmas..... supongo que esto es el progreso, pero que pena que se haya perdido esa Iglesia, que nadie haya querido conservar esas bodegas, etc. etc. Si tengo ocasión me gustaría acercarme y verlo personalmente. Un saludo.

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    1. Me alegra que te haya gustado el reportaje, efectivamente produce mucha añoranza y melancolia ver estos lugares asi, cuando no hace muchos años estaban llenos de vida. Llevas toda la razón con el inmenso patrimonio que se pierde en las fauces del olvido y de la indiferencia.
      Te recomiendo la visita al pueblo viejo de Matillas, porque además lleva un proceso muy acelerado de destrucción y cada vez sera menos lo que podamos contemplar de este bonito pueblo.
      Gracias por tu comentario.

      Saludos.

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  6. Hola Faustino,
    Soy Eva y vivo en Virginia, Estados Unidos. Recientemente he descubierto gracias a la partida de nacimiento de mi abuela paterna, que mi bisabuelo (Prudencio Torrequebrada Valero, 1870) y mis dos tatarabuelos (Luis Torrequebrada y Margarita Valero, ambos fallecidos antes de 1909) eran de Matillas ( de Henares; así consta en el documento). Me ha hecho mucha ilusión ver las fotografías publicadas y leer la información que has presentado.
    Un saludo desde Virginia.
    (effiebcn@hotmail.com)

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  7. Felicidades por el reportaje:

    Este reportaje es una forma de identificación para atar clavos de gente que por circunstancias de la vida, descienden de matillas pero que nunca la vieron por culpa de una Historia: Yo no tengo nada que ver en esto pero me atrevo a contar la Historia.
    Érase una vez una familia de los años 60 que vivían en el Pueblo de Matillas y por circunstancias de la vida yo tenia 16-17 años y trabajaba en la casa del cura o párroco como quiera que se llame y me quede embarazada, claro eso estaba muy mal mirado en aquella época llegó el momento y tuve dos hijos, niño y niña, donde tuve quedarlos en una casa de acogida comunicándome que uno de mis hijos ( varón) había fallecido, por lo que me entregaron a una familia en adopción, de…….xxxx, yo tengo en estos momentos 52 años, y si no me salen las cuantas mi madre debe tener 17 años mas que yo, ella creo que vive en matillas, y tiene dos hijos , niña y niño, es decir que tengo dos hermanos en ese pueblo.
    Pues ésta es la Historia. haber si alguien se identifica.

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  8. Me ha encantado el reportaje. Mis abuelos nacieron allí. Ha sido una forma muy bonita de imaginarme cómo vivían. A saber en qué casa vivieron, o si queda algo de ellas (lo dudo mucho, fue antes de la guerra) pero de verdad que me ha encantado. Muchas gracias.

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    1. Indagando un poco podrías llegar a saber cual fue su casa, aunque están ya muy caídas, pero como bien dices viendo el reportaje es una bonita manera de trasladarse en el tiempo y ponerse en situación de como era la vida de tus abuelos allí.
      Me alegra que te haya gustado el reportaje Beatriz, al fin y al cabo parte de tus raíces están en este pueblo.
      Gracias por dejar tu comentario.
      Saludos.

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