Matillas la Vieja (Guadalajara)



Estado actual : Deshabitado y abandonado.
Altitud : 850 metros.
Distancia en kilómetros a :
Jadraque : 10 km.
Guadalajara : 57 km.
Madrid : 122 km.
Acceso : 1 km. andando por un camino que sale desde el cementerio de Matillas.
Comarca : La Alcarria.

Agradecimiento para los hermanos Cañamares (Margarita y Pedro) pertenecientes a la última familia que habitó en el pueblo y del que aun cuando marcharon siendo niños guardan un gran recuerdo del sitio que les vio nacer.


Matillas ha dado nombre a dos pueblos distintos, si bien actualmente lo lleva el lugar que era conocido como la Estación (grupo de casas que se fueron formando alrededor de la fabrica de cemento El León y de la estación de ferrocarril), anteriormente y durante varios siglos llevo este nombre el pueblo que esta situado en un altozano un kilómetro y medio arriba y que tras acabar su ciclo de vida y quedarse vacio cedio su nombre e incluso sus fiestas patronales al barrio de la Estación.
Catorce viviendas componian Matillas la Vieja que vivian de la agricultura (trigo, cebada y centeno principalmente) y de la ganaderia (ovejas), varios de sus vecinos trabajaban en la citada fabrica de cemento lo que suponia un buen aporte para la economia familiar.
Celebraban sus fiestas patronales el 8 de Diciembre para la Purisima (Inmaculada Concepción).
Las segundas fiestas eran para San Antonio el 13 de Junio, dia elegido además para celebrar las primeras comuniones en el pueblo.
Misa, procesión y al finalizar se hacia el subastado de los maneros para el año siguiente (llevar las andas de la virgen).
El baile por la tarde-noche se realizaba en un amplio pajar bien acondicionado para la ocasión(en la foto nº 1, el primero que se ve), y donde no faltaban las clasicas bromas de algun mozo de apagar los candiles con el consiguiente alboroto.
Otra fecha muy señalada era el Jueves Lardero ( jueves anterior al miercoles de Ceniza), en el que la gente joven acostumbraba a ir pasar el dia al monte haciendo una comida campestre a base de tortilla con chorizo.
Muy concurrida era tambien la matanza con gran presencia de familiares y donde al dia siguiente habia costumbre de comer unas suculentas migas.
El dia de Todos los Santos no faltaba tampoco el chocolate con churros.
Don Arsenio y don Epifanio fueron los últimos sacerdotes que subieron a oficiar misa en la parroquial de Matillas, don Eladio era el médico que subia desde la Estación, mientras que el veterinario venia desde Castejón de Henares.
Normalmente los vecinos acudian a Jadraque a realizar compras ó bien a Mandayona que tambien era pueblo importante y habia farmacia, aunque se recuerda al pescadero de Jadraque subir con la mercancia para vender en Matillas montado en una bicicleta.
Asimismo solian aparecer por el més de Junio cuadrillas de segadores provenientes de Ciudad Real para trabajar en la siega en las fincas donde se les contratase.
La vida transcurria apaciblemente en Matillas y la juventud bajaba los domingos a la Estación donde habia cine y baile pero los niños con cualquier cosa eran felices como recuerda Margarita Cañamares : ¨ Pues es verdad, con cualquier cosa nos entreteniamos : nos poniamos a desenvainar judias para algun vecino sentados en un lateral de la iglesia y a cambio nos daban un par de manzanas a cada niño, otras veces nos ibamos a hacer compañia al tío Eugenio que vivia solo y le ayudabamos en alguna tarea de la casa, ó bien nos sentabamos con nuestras madres a aprender a coser, el cura cuando subia los domingos nos hacia unos columpios y jugabamos con él, era todo de una sencillez tremenda visto a los ojos de hoy dia pero a nosotros nos complacia mucho ¨.El pueblo a pesar de todo se fue apagando poco a poco porque la gente se fue bajando para el barrio de la Estación donde habia trabajo en la cementera y donde habia más comodidades e infraestructuras, siendo Valeriano Cañamares y su familia los últimos en marchar de Matillas en el año 1.965, asi lo relata Margarita Cañamares : ¨En el año 64 nos habiamos quedado solos en el pueblo, asi estuvimos un año hasta que mis padres decidieron tambien bajarse para la Estación pues alli ya no subia nadie, mi padre estaba a turnos en la fabrica de cemento y nosotros teniamos que bajar todos los dias a la escuela ¨.
Asi se acabó para siempre la vida en Matillas despues de siglos de existencia cediendo su nombre al lugar que habian visto nacer y crecer desde su posición dominante.





Vista parcial del pueblo llegando por el camino de Argecilla.





La iglesia parroquial de Nuestra Señora la Blanca, con el cementerio adosado por detrás. Buenas vistas de todo el valle.







Portada de acceso al templo. A la derecha granero de propiedad eclesiástica.









Interior de la iglesia. Altar mayor. Vigas y cascotes por el suelo. Un cuadro de la virgen y unos jarrones cilíndricos muy llamativos para colocar flores fueron expoliados.







La escuela. En la planta de arriba estaba la vivienda de la maestra. En las primeras décadas del siglo XX subian niños desde la Estación a esta escuela aunque en los años 60 fue al reves, al cerrarse esta escuela porque el pueblo se estaba quedando vacio los últimos niños que quedaron tenian que bajar a la escuela de la Estación.








Plaza mayor de Matillas.







El ayuntamiento, en su planta baja tenia un habitáculo dedicado a calabozo que si tuvo uso en siglos pasados pero que en la época actual se utilizaba para algun mendigo ó gente de paso. Por aqui se accedia tambien a la vivienda de la maestra por una escalera exterior aun visible. A la derecha la fragua.








Las viviendas apenas se pueden sostener en pie y son restos irreconocibles de lo que fueron en el pasado.







La casa de la tía Vitorina en un lateral de la plaza, medio entera todavia la fachada.









La casa del tío Eugenio, el tejado cedió y aguantan como pueden los muros.








Vista desde la iglesia del actual pueblo de Matillas y anteriormente conocido como la Estación, donde destaca la fabrica de cemento y sobresale la chimenea.







En la parte de baja del pueblo otro grupo de viviendas que se encuentran aun más caidas entre una amalgama de vigas y cascotes.








Las bodegas que acompañaron al pueblo durante tantos años en desuso total.




4 comentarios:

  1. Hola, Faustino, buen post. Lo de "el barrio de la Estación" ha ocurrido en muchos lugares, que acaba fagocitando al núcleo central, me ha traído recuerdos de juventud de un pequeño pueblecito de palencia al que le quedan 13 habitantes y van a comprar, a la escuela, a urgencias... a la Estación.
    saludos desde maestrazgomagico.blogspot.com
    RAUL

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  2. Hola Faustino, muy bonito este reportaje, aunque el pueblo da la sensacion de haber sufrido un bombardeo.
    Me gustan especialmente las fotos de la iglesia y las bodegas.
    Me ha gustado mucho, lo apunto para visitar.
    Un saludo.

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  3. Estimado Faustino:tu reportaje como siempre estupendos, otro para pintar, sobretodo las fotos de la iglesia y la vista de Matillas
    Un saludo.

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  4. un artículo excelente mi querido amigo,yo soy de jadraque,y mi padre trabajó en la cementera león de matillas,pero al cerrar la cementera nos trasladamos a un pueblo de valencia,al que lo trasladaron desde alli a otra cementera de aqui.cada mes voy a jadraque porque toda mi familia estan alli:tios,abuelos,primos....siempre he querido visitar matilla la vieja porque mi abuela me habló del lugar,me lo apunto para verlo la proxima vez de vaya!!gracias!! ;)

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