Las Badias (Huesca)


Agradecimiento para José Altarriba del pueblo de Monesma, excelente y amable informante sobre Las Badias.

Las Badias fue la antigua cabecera de ayuntamiento del municipio de Monesma, núcleo administrativo y social donde se agrupaban todos los edificios públicos (ayuntamiento, escuela, iglesia, cementerio, herrería, tienda), que daban servicio a varias aldeas y masías.
Cinco viviendas componían este pueblo-plaza de gran belleza (tres de vecinos, más la abadía y la casa de la maestra).
Sus tierras se dedicaban fundamentalmente al cultivo de trigo y cebada. En la ganadería era la oveja la más abundante. Ovejas que en verano se subían a tierras más altas, en concreto al valle de Arán en el pirineo leridano, bajándolas otra vez al pueblo a últimos de septiembre (para San Miguel). Ovejas dedicadas a la cría del cordero que se vendían a los carniceros de Benabarre.
A pesar de estar todos los edificios aquí solo la maestra residía en Las Badias, pues el cura venia desde Cajigar, el médico acudía desde Lascuarres y por allí aparecía el cartero de Luzás unas veces andando y otras en bicicleta, de Castigaleu llegaba el herrero.
Dos días duraban las fiestas patronales (15 y 16 de agosto), donde se celebraba una misa, se solía matar un cordero en cada casa para todos los presentes y por la tarde-noche era el turno del baile en la amplia plaza donde diversas orquestas (un año venían de Aren, otro de Secastilla, de Estadilla, de Campo) hacían bailar a todos los concurrentes allí llegados de las masías y pueblos cercanos.
El día 13 de junio tenían otro día festivo donde celebraban una misa en la cercana ermita de San Antonio.
Eran también muy celebrados los carnavales (carnestoltes), donde los jóvenes se disfrazaban y pasaban pidiendo por las casas (huevos, longaniza, morcillas, etc.) para luego por la noche hacer una cena con lo que habían obtenido y un animado baile.
En los ratos de ocio la gente se reunían en las casas o en la taberna a jugar a las cartas, los jóvenes jugaban al frontón en la pared de la iglesia y todos los domingos hacían baile.
José y María de Casa Manel con un hijo que tenían fueron los últimos en abandonar Las Badias en el año 1968, como habían hecho anteriormente sus vecinos en busca de un mejor futuro a Barcelona, Lleida y alguna familia a Zaragoza.
En la actualidad pese a no tener vida, la iglesia y el cementerio siguen en uso y se encuentran en buen estado. Alguna masía de los alrededores todavía está habitada.

Visita realizada en enero de 2010.

PUBLICADO POR FAUSTINO CALDERÓN.

La entrada a este pueblo-plaza de gran encanto, con la fuente en primer lugar.




La iglesia parroquial de San Vicente Mártir (siglo XVIII), puerta en arco de medio punto, poyete corrido a lo largo de la fachada, veleta coronando el tejado y otra más en lo alto del campanario, a su derecha la abadía.



El edificio de la escuela. Entrando por la puerta a la izquierda estaba el ayuntamiento y a la derecha donde se ve la ventana era la escuela. Algunos niños les tocaba hacer trayectos de hasta una hora desde las masías más alejadas para asistir a clase.



Toda la plaza esta contorneada de magníficos poyetes o bancos corridos. ¡Cuántas tertulias entre vecinos, sentarse a descansar después de un día de duro trabajo, a ver bailar en los días de fiesta o las noches de verano al fresco! Los jóvenes utilizaban la pared de la iglesia como improvisado frontón y además tenían la taberna al lado para consumir bebida entre juego y juego.



Precioso ángulo que forman Casa Barró, la casa de la maestra y Casa Manel.




La casa de la maestra. Mujeres de variada procedencia (Zaragoza, Huesca, Binéfar y hasta de Pontevedra) impartieron enseñanza en Las Badias.



La plaza vista desde la casa de la maestra.




El tozal de Monesma dominando el pueblo.




Casa Manel, la ultima casa que se cerró en Las Badias. Era la taberna-tienda del pueblo. Aquí se abastecían las gentes de todo el municipio de Monesma de los productos más básicos y depositaban la correspondencia para que la recogiera el cartero.



Casa Barró, la única que tiene tres pisos, balcón en la planta superior.



La abadía, en lo que se recuerda nunca se conoció a ningún cura viviendo en ella.




La herrería y el cementerio cierran la plaza por este lado.




Casa Cuixamenor. Esta apartada del núcleo central a unos 50 metros, era la más pudiente del pueblo, pero es la que peor se ha conservado, la maleza impide llegar hasta ella.



Volviendo de Casa Cuixamenor, panorámica de la plaza con el cementerio a la derecha.




La fuente y el lavadero.

11 comentarios :

  1. Ha sido un gran descubrimiento este blog..
    Gracias

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  2. Es una lástima que pueblos tan llenos de historia y tan bonitos esten desprovistos de vida y ahora queden ruinas que se vayan desmoronando poco a poco,esperemos que el gobierno haga algo con ellos, puesto que podria ser una solución al problema de la vivienda el restaurar la vida en estos pueblos.
    Me encanta este blog. Un Saludo.

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  3. Me encanta tu blog, Faustino. Cada día me sorprendes con un nuevo pueblo. Me encanta esto, pero ahora que no puedo descubrirlos por mí mismo, leo esta página y puedo viajar gracias a ti.

    Un saludo

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  4. Antes de nada, enhorabuena por el blog, admirable tu dedicación, no solo por el tiempo que imagino habrás empleado durante toda tu vida para hacer tantos viajes, sino también, por el texto que acompaña a cada pueblo. ENHORABUENA!!!!

    Me gustaría aprovechar para pedirte información acerca de como poder llegar a Las Badias, bien facilitándome coordenadas o simplemente en un mapa de Google.

    PD. A modo de sugerencia, sería muy interesante que tuvieras indicado en un mapa de Google todos los pueblos en los que has estado.

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  5. Muchas gracias Faustino por este reportaje tan precioso. Mi suegra estuvo allí como profesora y le va a encantar verlas.
    ¿por casualidad no conoces a nadie que estuviera allí en los años 70-71? estamos buscando a alguien que la conociera en aquella época o tenga fotos de badía entonces.
    Ya sé que es complicado, de todas formas gracias de nuevo por esta maravilla.

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    1. Lo siento Soniacka, no conozco a nadie que estuviera alli en aquellos años, el informante que me encontré para hablar de este pueblo es de más edad. Quizá ahora alguien lea tu petición en el reportaje y se de por aludido, a ver si hubiera suerte.
      A mi si me gustaria hablar con tu suegra, tendria cosas muy interesantes que contar sobre la escuela y sobre el pueblo, quedarian muy bien en el reportaje.
      Gracias por tu comentario.
      Saludos.

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    2. Yo soy de Monesma, cualquier informacion te la puedo dar me llamo Pili soy la que e escrito abajo. Mi madre ya me ha dado varios nombres de maestras en squella epoca.

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  6. Me encanran las fotos y la manera tan bonita de contar la historia de mi pueblo,yo soy hija de Monesma y en la ctualidad sigo viviendo aqui en una masia en la que ya estamos viviendo 4 generaciones desde mi abuela hasta mi recien llegada hija. Es una pena ver como la juventud se va y como todo se pierde yo aun e vivido las partidas de fronton, y respecto a Sonia me encantaria ayudarte, sino yo mi madre seguro tiene informacion, como se llama tu suehra?

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  7. Te felicito Faustino como siempre me sorprendes que lindo pueblo es que me gusta como lo mire la es cuela me encanta en esa placita parece que veo los niños ennel recreo y la casa de la maestra . bueno el cementerio que pequeñito y para que decirte todo creo que hubiera sido un pueblo para poder vivir a gusto con sus costumbre fiestas¿ que bueno? faustino que me gusta mucho y haces esas fotos tan bonitas . Lo que mas pena meda es verlos tan solitarios . pero bueno que se va hacer, Sigues con tus lindos reportajes y comentarios , Cuando saques algún día un libro delos pueblos des habitados la primera clienta soy yo asta el prosima un abrazo amigo mio

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    1. Es que toda esta pequeña población se concentraba en la plaza. Así que no es solo imaginarse a los niños en el recreo, es el baile en la fiesta, es la entrada y salida de misa, las tertulias al caer la tarde con la gente sentadas en los poyos, las gentes de las masías con sus caballerías abasteciéndose en la tienda de Casa Manel, los jóvenes jugando a pelota, en fin...
      Es una plaza para hacer trabajar la imaginación y retrotraernos en el tiempo.
      Completamente maravillosa esta plaza y todo el pueblo.
      Si da mucha pena ver estos lugares así, pero si no estuvieran solitarios yo no estaría haciendo estos reportajes y Las Badias sería conocida por motivos diferentes a este trabajo.
      No te preocupes que el primer ejemplar sería para ti, con una cariñosa y emotiva dedicatoria.
      Un abrazo Nati.

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