Entrevista a ... Agustí Hernández

El periodista Agustí Hernández, gran experto en el fenómeno de la despoblación en la comunidad valenciana nos ofrece su punto de vista sobre el abandono del mundo rural para PUEBLOS DESHABITADOS.



Agustí Hernández es periodista y vecino de Alboraya (Valencia). Durante años ha ido haciendo excursiones por los pueblos valencianos abandonados, y aquí quiere mostrar ese trabajo. Es webmaster del blog "Los pueblos valencianos abandonados" Es autor, junto con José Manuel Almerich, del libro "Pueblos abandonados. Los paisajes del olvido" (Consejo Valenciano de Cultura, 2006), y es comisario de la exposición "Pueblos abandonados. Los paisajes del olvido ", del Museu Valencià d'Etnologia de la Diputación de Valencia. También ha obtenido numerosos premios literarios de poesía en valenciano (Almussafes, Cocentaina, San Vicente del Raspeig, Universidad Politécnica de Valencia, entre otros) y ha publicado algunos artículos de divulgación científica sobre patrimonio natural y cultural valenciano, especialmente de su comarca , l'Horta Nord. En "Los pueblos valencianos abandonados" pretende mostrar los núcleos deshabitados valencianos y de otras partes del Estado, y reivindicar el patrimonio natural y cultural valenciano.


Els pobles valencians abandonats.Magnifico blog sobre los núcleos abandonados de la comunidad valenciana, complementándolo además con otros pueblos de la geografía española, haciendo referencia a libros del mundo rural, mostrándonos senderos, caminos de montaña, paisajes, cimas montañosas, repertorio de fotografías variadas y muestrario de la exposición itinerante: Pobles abandonats, Pobles en la memoria por los diferentes pueblos de la comunidad valenciana.



Pueblos abandonados. Los paisajes del olvido es un libro sublime, con gran aportación de datos y numerosas fotografías de numerosos rincones de la geografía valenciana que un día tuvieron que marchar a la emigración y dejar aquello que fue su medio de vida abandonado a su suerte en busca de un futuro mejor que el que les ofrecía aquellas aisladas masías o caseríos en una orografía abrupta y mal comunicada. Han recorrido a pie y en bicicleta todos y cada uno de los lugares dignos de visitarse para recoger valiosísimos aportes del patrimonio cultural valenciano y enseñarnos como podía ser de difícil la subsistencia en tan remotos lugares haciendo un análisis de los diferentes motivos que forzó a abandonar tantos pueblos y masías.


¿Cómo surgió la idea de escribir el libro?
Previamente al libro ya había publicado un artículo de divulgación científica en la revista de la Universitat de València, Mètode, sobre los pueblos valencianos abandonados. Conté con la colaboración de Martí Domínguez, director, y el asesoramiento de Joan Mateu, catedrático de geografía física. A partir de aquí, surgió la idea de hacer un libro, sobre todo al ver que se habían hecho libros de pueblos abandonados sobre otras partes del Estado Español, pero no en el caso valenciano. Y me refiero a trabajos de divulgación, no estudios universitarios. De ellos, pero también de nuestra experiencia como excursionistas, nos servimos José Manuel Almerich y yo para hacer el libro de pueblos abandonados valencianos. "Pobles abandonats. Els paisatges de l'oblit".


Has completado un año de vida en el blog. ¿Te esperabas esa respuesta y ese interés de la gente?
Sí. Hay mucha gente que desea conocer su entorno, su paisaje, la tierra en la que vive desde un concepto amplio. Y este blog intenta dar respuesta a esa gente.


¿La gente que va a ver las exposiciones toma cuenta del patrimonio y de las raíces que se van perdiendo con el abandono de los pueblos?
Yo creo que sí. Intento ser didáctico. Explicar que lo que vemos es propiedad privada, pero también forma parte de un patrimonio colectivo valenciano, de aspectos materiales e inmateriales. La forma de vida de los masoveros ha pasado o está pasando a la historia tal y como la vemos en las fotos de pueblos abandonados. Ya nadie quiere vivir como se hacía en los años 30 o 40.


¿Cuál es el pueblo o caserío que más impresión te causó y por qué?
Las Dueñas, en Arcos de las Salinas, Teruel, muy cerca de tierras valencianas. Íbamos mi mujer y yo, en un día que amenazaba tormenta. Y de repente, frente a nosotros apareció el pueblo, su iglesia en ruinas, un montón de casas apelotonadas junto a ella, las tiendas, corrales, escuela, el cementerio. Las Dueñas fue una excursión memorable, un lugar especialmente inaccesible, abandonado de forma terrible. Entre ir y volver hicimos más de 20 km. a pie por unos lugares increíbles. También recuerdo la excursión que hice con mi hermano a Los Mores, en Ludiente, Castellón. Es un lugar precioso, un caserío colgado sobre el barranco de Santa Ana, con su escuela y donde vivieron unas 100 personas. Ahora prácticamente devorado por la vegetación. O también me impresionaron mucho las masías de la zona más terriblemente despoblada de Castellón, entre Llucena, Castillo y Xodos. La subida al pico Penyagolosa con mi amigo Pere, en bici de montaña, nos acercó a sitios increíbles.


¿La vuelta al mundo rural es prácticamente imposible, pero que medidas efectivas habría que tomar para que no se sigan despoblándose pueblos y aldeas cada día?
Es muy difícil. El proceso es global. Aquí tiene una cara, en Castilla otra, en Aragón otra... en otros países igual. En China ahora mismo mucha gente está emigrando del campo a la ciudad, es lo que se hizo aquí hace 50 años. Es un proceso global de transición de una sociedad tradicional a la que tenemos ahora, que en unos países se ha hecho en un momento, y en otros países en otro. Luchar contra eso es muy difícil. Hoy hay una gran movilidad, personas que hacen grandes distancias entre el lugar de residencia y el de trabajo, pero esto provoca también núcleos despersonalizados, sin una herencia común, una identidad compartida por el conjunto de sus habitantes. O como mínimo, esa identidad es muy diferente a la que existía en los núcleos tradicionales, y que en muchos pueblos se conserva.


¿Porque el interior de Alicante se ha despoblado menos que el de Valencia y Castellón?
Por sus condiciones geográficas y por sus comunicaciones. A parte, las zonas deshabitadas se han rehabilitado más rápidamente por la influencia de extranjeros que han comprado y rehabilitado muchas viviendas. El Vinalopó, desde antiguo, es recorrido por un camino histórico que comunicaba el mar con la Meseta, hoy la autovía. También su orografía, excepto zonas de las comarcas centrales, es menos quebrada y no existen grandes alturas.


Las masías y su modo de vida ahora que están despobladas las vemos como algo melancólico y bucólico, pero ¿no crees que debió ser durísima la vida en ellas?
Ya lo creo. La vida en las masías fue terrible. Hay que ver su ubicación, sus comunicaciones, su estructura... para hacerse una idea. Y imaginarnos cómo se vivía hace 70 años. Cuando las ciudades crecían de una forma espectacular, una parte de la sociedad, los masoveros, vivían aislados, con condiciones que fomentaban el analfabetismo, la mala alimentación, sin posibilidades de trabajar nada más que de la agricultura, un sector que ya no era rentable nada más que para la subsistencia. La montaña estaba densamente habitada, y ello provocó un colapso, la emigración y el progresivo abandono. Una labor tan simple, hoy, como lavar la ropa, era terrible en los años 30. Romper el hielo, lavar la ropa, esperar que secara un poco porque mojada no se podía trasladar, subir las cuestas. Unas comunicaciones que nada tienen que ver con las de hoy. Partos en las masías, y si algo iba mal... la muerte. Niños sin escolarizar. Cuando muchos pueblos y ciudades tenían luz eléctrica, las masías no. Gente de segunda. Y durante la posguerra, la presión de los maquis, por una parte, y de la Guardia Civil, por otra. Muchos masoveros marcharon a vivir a los pueblos, y cuando pasó el fenómeno maqui, ya nunca más volvieron a vivir regularmente en el mas. Sí continuaron cultivando la tierra.


¿Es el turismo rural el futuro de algunas masías?
Tú mismo lo has dicho. De algunas. Pero no de todas. En el caso valenciano hay miles de masías deshabitadas. Algunas en unas condiciones de total inaccesibilidad, otras no. Unas en ruina, otras en mejor estado. Otras se han rehabilitado. El turismo rural puede ser una ayuda, pero no la solución a la despoblación o la ruina de todo el mundo rural masovero.


El caso particular de Domeño (pueblo que fue demolido por completo), no habría que haberlo dejado en pie a toda costa para que no se perdiera su identidad y sus memorias?
Bien, por una parte está esta opinión, y por otra, otra opinión más pragmática, que es la que siguieron los habitantes de Domeño, y especialmente su alcalde. Domeño era supervisitado por mucha gente. Caso de que a alguien le cayera un cascote, la responsabilidad civil (y penal si la hubiera) correspondería al alcalde o a la Confederación Hidrográfica del Júcar. Se optó por derribar las ruinas para evitar este tipo de situaciones. Yo si hubiera sido alcalde hubiera hecho lo mismo, pero ello no evita que me pareciera mal el derribo. Se podría haber buscado alguna fórmula como apuntalar las casas y cerrar el pueblo, u otras muchas.


Los nuevos pueblos de repoblación que sustituyen a los antiguos despoblados a causa de los pantanos, ¿no lo consideras como algo frío, impersonal que no tiene nada que ver con lo antiguo y que salvo sus habitantes no hereda nada de lo anterior?
Efectivamente, pero las condiciones de vida son mejores. Se sustituye una orografía difícil, normalmente junto a la vega del río, por un emplazamiento nuevo, llano, mejor comunicado. La consecuencia son islotes lingüísticos en zonas valencianohablantes, como Domeño, Loriguilla, Mafines, San Isidro de Benagéber. A parte de pueblos sin un trazado histórico medieval.


El boom turístico de la costa en los años 60 y 70 forzó la emigración de los habitantes del interior hacia las zonas costeras?
No, lo hizo hacia las zonas con potencial económico, que no son en todos los casos la costa. Madrid también fue una zona que recibió emigrantes valencianos. Pero la mayoría a los pueblos de la zona costera, Barcelona, Valencia, Castelló y Vila-real.


Últimamente en internet hay muchos foros de personas y grupos, que quieren dejar la ciudad e irse a vivir a pueblos deshabitados ¿no crees que esto no es tan fácil ni tan bonito como la gente se piensa?
Ni mucho menos. Yo estoy en contra de las repoblaciones de determinados lugares. No me parece coherente que por parte de la Administración se autorice la vuelta a determinados lugares inaccesibles, y por contra, otros más cercanos, bien comunicados, no sean incentivados y acaben deshabitándose. Rehabilitar lugares como los pueblos abandonados implican asfaltar caminos, llevar la luz (y hacer cortafuegos, roturar), llevar agua potable, si hay niños escolarizarlos... y todo esto tiene un impacto más que significativo sobre el entorno. Hoy para la mayoría de nuestra sociedad el paisaje es un concepto muy diferente al que tenían los habitantes de estas zonas. Para ellos eran zonas que roturar para hacer campos de cultivo, desniveles que salvar con caminos o a ser posible carreteras... nosotros lo vemos de forma diferente. El medio ha ganado una función social, de pulmón de la ciudad, y al mismo tiempo, de reserva de identidad colectiva. Exportar todas las modas urbanas sería degradar esa cultura, pero también el medio físico. El paisaje de los pueblos abandonados era muy diferente hace 100 años, muy feo, desde el punto de vista que hoy tenemos de ese mismo espacio. El abandono, al mismo tiempo, ha permitido crear parques naturales o zonas protegidas.


¿Qué método prefieres para recuperar un pueblo: Dotarlo de infraestructuras para que los descendientes de los antiguos habitantes recuperen la casa aunque solo sea para temporada veraniega o potenciar la llegada de gentes de fuera como neo rurales, o bien compra privada del pueblo para uso particular?
Cada pueblo ha de tomar sus decisiones a través de los propietarios y alcaldes, pero pienso que éstas han de estar consensuadas con una autoridad superior en materia medioambiental, y contar con un cierto consenso social. No dejar hacer cualquier cosa, pero también ayudar a esos pequeños municipios o núcleos que no tienen recursos.


Algún proyecto nuevo de cara al futuro?
Continuar publicando cosas en el blog, y supongo que continuar haciendo presentaciones y proyecciones de fotografías, en mi tiempo libre.


Bueno Agustí, muchas gracias por todo y que sigas mucho tiempo más mostrándonos esos lugares tan sorprendentes de la geografía valenciana.
Gracias a ti. Tu blog es magnífico. Creo que realizamos una función social, aunque mucha gente piense que estamos "pillaos". Se viven grandes experiencias cuando llegas a estos lugares, y las intentamos transmitir, a parte de la historia y cultura del lugar.

2 comentarios :

  1. Magnífica entrevista, mis felicitaciones a lo dos, me parece un trabajo al que os dedicais con mucho tesón.
    Saludos.

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  2. No estoy de acuerdo con que se derriben los pueblos. Un pueblo tiene que morir por si sólo. La gente ya es mayorcita para saber que en una casa en ruinas no se puede meter ó meterse con precaución, no creo que el alcalde ni nadie sea culpable de lo que le pueda pasar a alguien que no tome precauciones.Mi padre era de un pueblo abandonado que esta a 10 km de donde yo veraneo y siempre que puedo voy a hacer una visita a su pueblo, a recordar los años que mi padre vivió allí y entro a la casa donde vivió y a su habitación y me imagino retazos de su vida allí, y algún día llevaré allí a mis hijos y a mis nietos para que vean donde estaban sus raices y que paseen por las calles donde transitó su antepasado. No me imagino que pudieran derribar este pueblo algún día, se iria un trozo de mi vida con ello, asi que por eso no veo bien lo de Domeño.

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