El Pirineo abandonado


Adquirí este libro allá por los años 90 en una librería de Graus. Estaba plastificado y no pude ver su interior, en la contraportada no había ninguna reseña sobre de que trataba el libro, pero el titulo y las dos fotografías (portada y contraportada) eran lo suficientemente atractivos para que me decidiera a comprarlo. Además eran unos años en los que apenas había nada escrito sobre despoblación.
Una vez abierto y escudriñado su interior vi que no era lo que me esperaba ni lo que el titulo del libro daba a entender. Pero he de decir que tampoco me desagradó, lo vi como algo diferente, que se salía de lo normal.
Concebido según su autor como un libro didáctico para niños, para que a través de él aprendieran y valoraran sobre un modo de vida (el de la montaña) que se iba y sobre un fenómeno que por aquellos años estaba en pleno auge pero del que había muy poca información: la despoblación tan tremenda que se estaba dando en toda la zona pirenaica.
La primera parte del libro esta estructurada en una serie de cuentos donde teniendo como telón de fondo la despoblación y la merma de población que se estaba dando en los pueblos, toman protagonismo gente como los tiones, las idas y venidas del ganado a tierra baja, los músicos en fiestas, los vendedores ambulantes, el terrateniente que quiere comprar el pueblo o el solitario que aguanta hasta el final.
Cada uno es protagonista de un cuento distinto, adornado además con unas sugerentes ilustraciones a dibujo.
La segunda parte empieza con un repaso a Ainielle (pueblo de la madre del autor), donde da cuenta de las actividades que se realizaban en el pueblo en cada época del año, de su ubicación, de sus construcciones y un recuerdo para el último habitante del pueblo, acompañado de diversas fotografías antiguas.
Continua con un análisis de las causas que llevaron a tantos pueblos de la provincia de Huesca a quedarse abandonados, haciendo también una pequeña reseña sobre algunos pueblos que en aquellos años empezaban a rehabilitarse (Aineto, Bergua, Búbal, etc).
Como conclusión decir que este libro sirvió de inspiración a Julio Llamazares para visitar Ainielle y situar allí su novela La lluvia amarilla.

Contraportada del libro.